martes, 30 de octubre de 2012

Gracias

¡Anda, mira por dónde andabas tu, Blasa, con marido y todo! Ya ves, revisando fotos en el aparatejo este, que te me has aparecido en aquellas imágenes que te saqué hace ya unos años, durante mi última visita, ¿recuerdas? ¡Bah! seguro que ya ni te acuerdas de mi; bueno, si es que a estas alturas estás aún para recordar algo.
O sí, quién sabe, tal vez ya toda tú seas sólo recuerdos. Bueno, pues sea como sea y por si estas palabras te llegan misteriosamente allá donde estés, escucha qué te digo: que gracias. ¿Por qué? Vaya, buena pregunta. Pues a veces no sabe uno por qué está agradecido. Y, mira, ni falta que hace.
La maravilla de tus manos enseñándome el 'punto de paja' revive al ver aquí tu imagen, sombra de tí y de aquellos días luminosos en Cendejas de Enmedio. Nada más.

3 comentarios:

B. Florey dijo...

Qué post más bonito y qué cálido. Cuánta razón y qué bien expresado. Un saludo

Montalvo dijo...

Qué post más bonito y qué cálido. Cuánta razón y qué bien expresado. Un saludo

Carlos Fontales dijo...

Me alegro de que recordar a Blasa así os haya despertado esos sentimientos. Gracias por vuestros comentarios.