lunes, 3 de agosto de 2020

LA BAILA (ASELART 2020)

En enero del 2018 recibía un correo de Jose Antonio Andrés para invitarme al evento de 'arte en el pueblo' ASELART que por entonces iba a celebrar la cuarta edición en su lugar habitual, Mazcuerras, un pueblo de Cantabria. Ni ese año ni el siguiente pude acudir pero finalmente lo he podido hacer en esta edición. Prados, vacas, bosques y preciosos caserones son la nota dominante de esta zona cántabra que hasta el momento se ha visto libre de pestes de industrias (no olvidemos que la mayoría de ellas son productoras de nada necesario para la gente y su verdadero fin es mover dinero).
Al investigar un poco de la historia y costumbres del lugar me encontré con una danza tradicional de uno de los pueblos que forman el concejo, la "Baila de Ibio". Me impresionó tanto que sin pensarlo mucho pensé en hacer algo que la tuviera como referencia.
El resultado fue una pieza de 2,5 mts de altura por 0,80 mts de anchura que llamé LA BAILA. En el siguiente enlace podéis ver el proceso de elaboración.

domingo, 2 de agosto de 2020

Curso para setiembre en Galicia

El pasado mes de marzo, invitado por mi buena amiga Beatriz Asorey, convocaba un curso a celebrar cerca de Compostela (Galicia) sin fechas fijadas. Pues bien, ya las hemos concretado para el fin de semana del 12 y 13 de setiembre. El tema y el material del curso serán, de nuevo, el punto de cofín y el esparto. Fue pensando en la dificultad de recibir formación sobre estas cuestiones en Galicia, donde el trabajo con el esparto no ha sido habitual, que nos decidimos por ello.


A continuación os paso las informaciones pertinentes que me ha enviado Beatriz que es quien lo organiza:


Aprenderemos la técnica de PUNTO DE COFÍN, con la intención de hacer un cesto o bolso de tamaño mediano.  📖Por aqui te dejo más info de esta técnica del blog de Carlos https://carlosfontales.blogspot.com/2020/06/curso-para-el-mes-de-julio.html


Lugar de realización: Se realizará en una casa ubicada en el rural, que posee espacios abiertos(eira, palleira, corral, huerto...) suficientes para que podamos mantener las distancias de seguridad. Se trata de una vivienda con todas sus comodidades. Te adjunto el enlace para que puedas ver si te encaja para poder desplazarte, o en su defecto, buscar alojamiento en el entorno. https://cutt.ly/HatrEVv Está muy cerca de Touro, O Pino (A Coruña) póximo al camino de Santiago, y a 20 min en coche desde Santiago de Compostela.


Fechas: 12 y 13 SEPTIEMBRE 
Horario: De 10:00 a 14 y de 16:30 a 20:00.



Precio: 180 €. (Este precio incluye el curso completo y los materiales)  
Condiciones de pago: Venticinco por ciento del importe al inscribirse al curso (45€)  el resto el día de inicio.

Contacto: beaasorey@gmail.com

lunes, 6 de julio de 2020

Curso para agosto

Convoco por cuarta vez el curso de esparto dado que han seguido llegando solicitudes. En esta ocasión el taller estará centrado en la elaboración de calzado asiático aunque, el que lo desee, podrá seguir el programa del punto de cofín a que han ido dirigidas las tres anteriores convocatorias de este verano.
A lo largo del año pasado estuve investigando la fabricación de calzado tradicional con fibras vegetales por todo el mundo y, como resultas de ello, realicé diversas actividades. Una de ellas fue impartir varios talleres sobre la elaboración de dos modelos: Zori y Chip Sin*, de Japón y Corea respectivamente. Si bien en sus tierras de origen ambos son fabricados con paja de arroz, he adaptado sus técnicas utilizando el esparto como material y pienso que el resultado es bueno.
Dado que los talleres tuvieron gran acogida el verano pasado y hubo gente que no pudo realizarlos vuelvo a programar el curso para los días 15 y 16 de agosto.
* Agradecimiento a mi amiga Chuion por la información acerca del nombre de este calzado. 


Lugar: Caballar (Segovia)
Programa: Elaboración de un par de sandalias Zori o Chip Sin. Cada participante podrá escoger el modelo a realizar.
Fechas: 15 y 16 de agosto.
Horario: De 10:00 a 14 y de 16:30 a 20:00.
Plazas: 7
Más información e inscripciones: carlosfontales@gmail.com Tfnos: 921500796 / 617745508.

domingo, 7 de junio de 2020

Cursos para el mes de julio y agosto

Con motivo de la alarma decretada el 15 de marzo tuvimos que aplazar el curso programado para ese fin de semana. En previsión de que a partir  del mes de julio la situación sea diferente, pudiendo ya desplazarse y reunirse con más libertad, días atrás volví a convocar el curso a los que estaban apuntados en marzo. Como no todos podían asistir, quedaron unas pocas plazas por cubrir que, una vez anunciadas se solicitaron rápidamente. Como continuaron llegando peticiones para acudir el curso he vuelto a convocarlo para el 8-9 de agosto. De nuevo se han vuelto a cubrir casi todas las plazas y por el momento sólo queda una libre así que si alguien está interesado que me lo comunique lo antes posible. A continuación os repito la información del curso tal como apareció en su momento pero con las fechas modificadas.


CESTERÍA DE ESPARTO. TÉCNICAS DE PUNTO DE COFÍN Y RECINCHILLO
Hace tiempo que algunos amigos me vienen solicitando un curso sobre estas técnicas esparteras: punto de cofín y recinchillo. Ya en otras ocasiones hemos dedicado algún taller a estas tareas pero nunca está de más repetirlo teniendo en cuenta, además, que no son técnicas especialmente fáciles. Es por esto que en este curso lo principal no será realizar alguna pieza en concreto sino detenernos todo lo posible para que las técnicas, o al menos una de ellas, queden aprendidas. Por otro lado, aprovechando que estaremos trabajando con esparto, si quedan plazas sin cubrir y alguien desea aprender alguna técnica más sencilla de las que se realizan con este material, no hay ningún problema por mi parte; que me lo consulte y lo vemos. 
Aquí os van algunas fotos para que identifiquéis tanto el punto de cofín y recinchillo como el recincho de cinco ramales, la guita, el punto de garbanzo o el de colmena, estos cuatro últimos realizados con esparto picao y que son más sencillos de aprender.
Bolso en recinchillo
Cesta en punto de cofín
Tiznero realizado con recincho de cinco ramales
Bolso realizado con técnica de guita
Botellas forradas con punto de garbanzo
Cantimplora realizada con punto de colmena
Lugar: Caballar (Segovia)
Fechas: 11-12 (primera convocatoria), 18-19 (segunda convocatoria), 8-9 de agosto (tercera convocatoria)
Horario: De 10:00 a 14 y de 16:30 a 20:00.
Plazas: 7 en cada convocatoria.
Más información e inscripciones: carlosfontales@gmail.com Tfnos: 921500796 / 617745508.

jueves, 4 de junio de 2020

Vaivén

Amapolas, gordolobos, margaritas, romeral; en el aire del sendero flotan blanco los chopos su pompón. Verdea el grumo de la vid, sacia el can su sed en el charco; tomillos y lavandas ondean aromas a la par. Entre las ruinas del solar sangre ámbar cuaja el ciruelo, es ajuar el rosal del tapial. Luminosas sombras al vaivén de una cortina, destello de vuelo en estrella fugaz. No me toques, amiga, retiene recordar.

lunes, 25 de mayo de 2020

Ruido

Se cerró la puerta y la vida ocurrió en soledad. Soledad ante la noticia de la muerte del amigo, la quiebra de la razón de aquél cuya lucidez admirabas, el abrazo deseado, la sonrisa desvanecida, tu rostro que se aja en el espejo. Pero también, el ramo de mimosas en el jarrón y el declinar de su sombra fiel al sol poniente; la rotundidad lógica de las leyes de una técnica espartera; el fugaz cruce de miradas con la golondrina que se cobija de la lluvia junto a sus hermanas. Admiraste la grandeza de un sencillo sentimiento; te atrapó la sutileza del sereno no lugar donde todo está por sentir.  
Suena la aldaba de la puerta, abres dispuesto a escuchar el testimonio de la soledad del otro y de frente un bofetón de bocinas atronando, gentes que chillan y agitan banderas; rancio ruido por ensordecer el bisbiseo de la vida.

sábado, 16 de mayo de 2020

Perdida patria

No sabía dónde me había perdido de mí mismo. Daba una señal al interlocutor: A ver si puedes localizarme siguiendo la pista del último cesto que estaba haciendo, uno entre los que -todos inacabados- había en el lugar donde desaparecí. Ha sido entonces que la vigilia, soñándome despierto, ha dormido aquel sueño. Desorientado, me levanto de la cama y dirijo a la cocina únicamente por hacer algo: un camino trillado que, sólo con el resplandor de la farola que atraviesa la ventana, recorro sin necesidad de encender la luz. Súbitamente, bajando los peldaños de la escalera, caigo en que, de cierto, nunca he sabido dónde estaba. Más que nada porque no reconozco éste lugar en el que hay resplandor, escaleras, viajes transoceánicos o preguntas. En el fregadero, el lento goteo del grifo sobre un vaso lleno de agua inunda el silencio de la noche. Como algo sin hambre. Bebo sin sed. Regreso a la cama sin sueño y cierro los ojos. Un haz de luna ilumina el dedo adulto al que se aferra la manita del bebé dormido; el sabor de una caricia viaja hasta las entrañas de los labios; cierta escalera niega cualquier respuesta y sólo alcanza a preguntar... Imágenes, olores, sonidos que se suceden al compás de aquellas gotas en el fregadero; inacabadas sombras que aciertan a señalar mi perdida patria con la precisión del dardo que lanza una vieja cajita de música cuando se abre. Continúo durmiendo. 


domingo, 3 de mayo de 2020

Resurrección

"La resurrección de los muertos que se nos tiene prometida". Así, despojada de cualquier atuendo, un día aquella frase atravesó mi descuidado oído para venir a refugiarse en esos abismos de uno donde no puedo llegar. A veces, como ola que alcanza la playa, asoman a la superficie de mis días aquellas palabras y, en su resaca, me arrastran hasta sumergirme en un cuerpo que no nace nunca porque nunca murió. Allí, los otros, los que despedí en mi sueño cuando su barco para siempre se alejaba, regresan con cantos y sonrisas del viaje al que no partieron jamás. 



sábado, 25 de abril de 2020

La fuente Santa

Hay en el pueblo varias fuentes. Una de ellas, apartada, recogida y con el sólo nombre de Santa, acoge el recuerdo de otros sin más identidad cierta que la de santos: unos a quienes, érase una vez, cuentan que les cortaron allí las cabezas por no bajarlas ante el mandato de… Un mandato, qué importa cual. Dicen también, que la fuente obra milagros y en tal fe vienen de cuando en cuando los feligreses a implorarlos.
En ella, como en las otras del lugar, el agua mana de los misteriosos hondones de la tierra: no hay caño, no hay manantial a la vista, sólo el agua brotando incesantemente. Lavarte la cara y manos, escuchar, oler, incluso a veces ver, es un ritual que no obedece a nada especial, como amar, pero en el que te embebes cuando surge sin saber por qué o de dónde, como ocurre con tan benditas aguas. Un día tropiezas con algo, un rumor de fresnos, un trino de jilguero o el delicado esqueleto de una hoja y caes en la cuenta de que no hay mayor milagro que esos. Cumplido el ritual te vas. Como cada día. O eso crees. 

lunes, 20 de abril de 2020

Gorras de cop

Ana Isabel Sanchez-Marín ha dedicado muchos años a la investigación, enseñanza y divulgación de las gorras de cop o chichoneras. Según cuenta ella en su libro Mètode d' elaboració de les Gorres de Cop (Editorial Arión) estas chichoneras de paja las inventó el Sr. Roc Vidal, un cestero establecido en Bellvei (Tarragona) a principios del siglo XIX y tenían la función de proteger a los niños de los golpes en la cabeza cuando comenzaban a dar sus primero pasos. Con el tiempo, la demanda de gorras fue tan importante que sesenta mujeres del pueblo llegaron a trabajar en su elaboración a través de distintos talleres. Sin embargo, a finales del siglo pasado el oficio había decaído tanto que estaba a punto de perderse. En vista de la situación, en el 2001 surgió desde el Ayuntamiento la iniciativa de crear una escuela en Bellvei con el ánimo de recuperar estos conocimientos, siendo a partir de ahí que Ana comenzaría su labor.
En el año 2009, desde la escuela de cestería de la Diputación de Lugo, que por aquél entonces yo estaba encargado de coordinar, invitamos a Ana a que viniese a impartir un taller sobre el proceso completo de fabricación de dichas gorras. A lo largo del curso fui grabando todos los pasos y, una vez terminado, le pasé el vídeo a ella. Hace unos días recibía un correo suyo informándome que había montado aquellas imágenes y comentándome lo 'tranquila' que se encontraba al finalizar este trabajo desprendiendose así del run run que me ha acompañado estos años de que todo podía perderse si no lo ponía en algún sitio. Por parte de Ana, podéis encontrar la filmación en Youtube  dividida en diferentes capítulos. Por la mía, incluyo el vídeo todo seguido en mi canal de Vimeo.
Sin duda es una excelente noticia y muy de agradecerle a ella la finalización de este reportaje que ayuda a enriquecer la información que ha venido compartiendo estos años sobre las gorras. Es verdad también, que da una cierta tranquilidad pensar que, de alguna manera, este quehacer está bien recogido y documentado. Aún así, sigo pensando que no hay nada mejor que aquello que se enseña, comparte, hace y palpa directamente, en todo, pero especialmente en actividades como esta de la cestería. Confío en que a Ana, como a tantos otros y especialmente a los que han tenido la suerte de recibirlo de esa manera, le siga ronroneando algo por sus adentros que le empuje a continuar haciéndolo así, mano a mano, más acá del triste y estrecho mundo virtual. 

martes, 7 de abril de 2020

Quién sabe

Hace apenas diez días recordaba en este blog y otras redes a mi amigo y maestro de cestería Antonio Yáñez. En estas estaba cuando el sábado pasado me informaron de que había fallecido esa misma noche. En medio de la congoja, pensé: Se ha estado despidiendo.
La última vez que visité a Antonio fue en Febrero del año pasado; hacía bastante tiempo desde la anterior ocasión y le encontré muy desmejorado. Las conversaciones, -escasas porque predominó el silencio, ese silencio que tanto sabe decir- sonaban, de alguna manera, a despedida: si no de la vida, sí de una vida. Mientras comíamos en un restaurante nos habló, entre otras cosas, de sus años de 'alimañero', cuando cazaba con trampas pequeños animales para vender sus pieles; o de los tiempos en que se levantaba de noche con su padre y hermanos para llegar a los montes al amanecer y aprovechar el día cortando varas de avellano: eso si que era bonito, aseveraba con el rostro iluminado por el recuerdo. Ya no vivía en su casa, ahora estaba en la residencia para ancianos de una villa cercana y costó bastante que se animase a visitar de nuevo con nosotros (me acompañaba mi hermano) su pueblo. De vuelta, tras parar como había sido nuestra costumbre a tomarnos una cerveza en la cantina de S. Cristobo, llegó el momento de despedirnos. Un fuerte abrazo, nada más. De un impulso, volví a coger la cámara de vídeo (había estado grabando muchos momentos de aquel encuentro) y filmé su entrada en la residencia, su adiós sin palabras. No volvimos a vernos.
Pues hasta otro día que volvas por ahí, le dijo una vecina como despedida tras la visita de ese día al pueblo. Quen sabe cando volverei, respondió él. Sea cuando sea, hasta la vuelta, Antonio.

Nota: Vuelvo a dar noticia del vídeo que grabé a Antonio siguiendo el proceso de fabricación de sus cestas y lo que detrás de ello había. En este caso, sólo para informar que lo he vuelto a subir a vimeo con mayor calidad. https://vimeo.com/204613699

miércoles, 1 de abril de 2020

Aburrirse


-         - ¿Qué haces?
-         - Nada en particular.
-         - ¿Y no te aburres?
-         - Sí, colosalmente.
-         - ¿Qué horror, no?
-         - ¿Horror? ¿Por qué?
-         - No sé, entiendo que la situación de encierro no deja muchas posibilidades pero siempre se puede uno buscar distraciones para pasar el tiempo.
-         - Eso si que es aburrido. Se harta uno de ver y escuchar por todas partes consejitos o muestras de cómo apañárselas para rellenar el vacío que nos ha dejado este confinamiento.
-         - Cómo eres. Bueno, son unos días y algo hay que hacer hasta que podamos volver a la vida normal.
-         - Sí, a ésa que está toda abocada a la felicidad que habrá de llegar en un futuro.  La normalidad en que se pasa uno el día maldiciendo del trabajo –o la falta de él, que viene a ser lo mismo- y demás pleitesías que ella conlleva. En definitiva, de tener que esta callando aquella voz que por los adentros te balbucea: esto no es, esto no es….
-         - Hombre, tan poco es tan así. Hay momentos malos y buenos, así es la vida.
-        -  Sí, claro. Pero ¿no te suena eso a viejo, en el peor sentido de la palabra, a aceptación de la triste realidad?
-         - Tal vez, pero…
-         - Pero nada. Mira, por cuestiones que poco importan al caso, se nos ha presentado un momento de obligado detenimiento, así que… Por qué, en lugar de estar machacándonos con la TV, el internet, o saliendo al balcón a insultar o aplaudir como está mandado, no se para uno y se aburre, sin más, con ningún objetivo. Aburrirse gloriosamente, sin paliativos.
-         - ¿Hasta la desesperación?
-         - Y más, tal vez. Pero como no hay mucho que esperar, al menos durante unos días, pues también de esa desesperación tendrá uno que aburrirse.
-         - ¿Y entonces?
-         - Pues no sé. Habrá que descubrirlo. A lo mejor hasta llegas a aburrirte de ti mismo, de ése que continuamente quiere escapar de ello. Del que se pasa todo el día crucificado entre lo que debería y no debería hacer; que tiene que estar siempre ocupadito –con ocio o trabajo, ¿hay diferencia?- no sea que se le tambalee el tinglado; de ése que proyecta toda su vida al mañana y por eso lo de hoy nunca es vida. Tal vez, al aburrirse de él, de uno, ya no le dé más escucha y …
-         - ¿Y?
-         - Pues nada es seguro, pero quién sabe si en ese desconocido silencio no se deje oír otra voz, aquella que ronroneaba: no es esto, no es esto.
-         - ¿Y qué dirá esa voz, como tu la llamas, además de eso que ya decía?
-         - Ah, esa es la gracia, que está por descubrir qué dice y hace.
-         - En cualquier caso, y sea lo que sea que pase si aparece algún descubrimiento, ¿de qué servirá?, en unos días todos a lo de antes más o menos y …
-         - Claro, claro, no hay mucho que temer, el mañana siempre será mañana. Pero, en tanto llega ¿vas a desaprovechar la ocasión que ahora se brinda?
 Imagen: Nine AM (Edward Hopper)

sábado, 28 de marzo de 2020

Antonio Yáñez

Estos días de atrás, Tim Johnson, amigo y colega de oficio, recordaba en Instagram y Facebook la visita que hace unos diez años realizamos a mi querido maestro cestero Antonio Yáñez. Esta noticia removía muchos y muy emocionados recuerdos de los años de aprendizaje y amistad que he disfrutado con Antonio. La aldea de la sierra del Caurel (Lugo) donde él vivía, de alguna manera se convirtió durante gran parte del tiempo que permanecí en Lugo, en mi segunda residencia. Confío en que algún día podré relatar aquellas vivencias y enseñanzas movido no por otra razón sino la de sentir que empujan en mí por salir. 
En tanto en cuanto, aquí van unos ¿aperitivos? Por un lado, rescato una vieja entrada que hice en este blog allá por el 2013 tras una visita que realicé a Antonio: el retrato de una escena en la cantina donde a menudo tomábamos una cerveza y que puede dar idea del pensar, decir, callar y relacionarse entre las (antiguas) gentes de aquellos valles. Por otro, la invitación, para quien lo desee, a ver el vídeo que publiqué hace unos años recogiendo algo de su labor cestera tal como yo la viví. Se titula, Seica estamos dous no mundo* -haciendo referencia a un comentario que hizo durante la grabación- y aquí va el enlace: https://vimeo.com/204613699
Salud, Antonio, te llegue como te llegue este mi emocionado recuerdo y sí, pese a la distancia, Seica seguimos estando dous no mundo. 
*Algo así como: Al menos estamos dos en el mundo.


ALDEA DE ANTONIO

CARLOS.- Carallo, Antonio, así que xa non facías mais cestos, eh! E mira, aquí traballando coma sempre.
ANTONIO.- Home, home, pero mira quén está aquí! E logo, cómo é que viñeches?
C.- Xa ves, sempre d´acá p´alá. E tí?, non decías que xa estabas vello e non traballabas nada?
A.- Nada.
C.- E logo esto?
A.- Nada, esto non é nada; unha nadiña por pasar o tempo.
C.- Xa.
A.- Veña, imos tomar un trago a San Cristobo!
C.- Imos.

CANTINA DE S. CRISTOBO

A.- Pasa. Anda, camiña!
C.- Tu primeiro, Antonio.
A.- Boas tardes.
DOS VIEJOS SENTADOS JUNTO A UNA MESA.- Boas.
A.- Mira, estes dous son os xefes de S. Cristobo, non ves o gordos qu´están?
VIEJO 1.- E logo, Antonio, ti eres o xefe do teu pobo. Estás flaco porque cómenche as pulgas,
que alí hai moitas!
A.- Tomalle algo. A ver rapaza, ponlle aquí ò rapaz o que queira! Para min unha cerveza.
C.- Outra pa min.
Silencio. Silencio. Silencio.

V. 1- Pois a min sempre gustaronme as mulleres. Moito. E comer ben. Traballar, traballé sempre forzado. 
VIEJO 2- Pois eu non. E hoxe traballo porque quero.
V. 1- Pois eu forzado, sempre traballé forzado.

Silencio. Silencio. Silencio.

V. 1- E mira, son vello, pero si pasa unha rapaza ben feita, vánseme os ollos tras dela.

Silencio. Silencio. Silencio. 

V. 1 - O outro día estaba de conto c´a Felisa. E veña conto. E digolle: Vouche tocar unha teta. E díceme a Felisa: E pegoche un hostión! Mira, a lengua que ande o que queira, pero as mans quetas.
E lambinlle* unha teta.
Breves risas.

CAMARERA.- Aquí están as cervezas.

Silencio. Silencio. Silencio.


* lambinlle: le lamí.