miércoles, 25 de julio de 2012

Barrilito

Y de pronto vas y te enamorisqueas esta noche. De un barril nada menos. Podía haber sido esa cortinilla de gasa blanca que balancea la brisa en la ventana quien te sedujera, pero no, ha tenido que ser este barril. Ni barril, barrilito, ya ves, en una mano te cabe de tan pequeño, ¡que es que casi ni para vino vale! Igual es por eso por lo que te has prendao de él. Redondito, achatado, que parece una tortuguita con las patas recogidas y la cabecilla olisqueando algo ahí delante. Tan tierno tu y tan tonto yo que sólo se me ocurre cogerte y acariciarte y abrazarte, y...yo qué sé. “Mi padre los traía de Valladolid, que es donde los hacían”, me contó Tomás, el amigo que me lo ha regalado. A saber las vueltas que diste hasta llegar aquí viejito y maltrecho como estás. Pero mira, que no quiero saber tu historia, que así sin más te me haces joyita suave de mimbre sobado y paja vieja entre estas manos y a vueltas de palparte me las estás deshaciendo. “¿Quieres dormir conmigo esta noche?” Claro que sí bonito. Y ni mu más, que toda ella sean ya mis caricias y algo más grande, tu dejarte acariciar.

miércoles, 11 de julio de 2012

De vallas

Ésta va de vallas en Valladolid, que era de lo que trató el curso que la semana pasada tuvimos organizado por CEARCAL. Y ¡vaya la que montamos! Que si empezamos por hacer unas pequeñas en lo alto a fin de cumplir con la idea: aterrazar con muretes de mimbre y castaño un terreno desnivelado a fin de poder poner tierra y plantar sin que el agua arrase con ambas cosas. Que si se nos ocurre que las siguientes terrazas sean un poco más altas y con formas sinuosas. A la tercera serie ya no son sólo más altas, también dejan huecos en el tejido abriendo así la posibilidad de que sirvan para que en su momento algunas plantas asomen y cuelgen por ellos.
(Pincha en la foto si quieres ver más. More pictures clicking on the one on top. Otras también pinchando aquí)
Y ya se nos va la pinza y en las siguientes series aparecen espirales, contra-terrazas, formas en definitiva que no sólo juegan a servir para algo concreto sino que en conjunto ofrecen un entramado de líneas-vallas que varía su dibujo con sólo cambiar un poco la perspectiva. Pasamos calor trabajando, así que recurrimos a sandías o tintitos de verano ocasionales para sobrellevarlo. Alguno añoró esa amaquita bajo el árbol que tiene en su finca y con la que ponía los dientes largos a los demás pero entre risas y buena disposición la construcción se llevó muy bien. El hecho de no tener un proyecto cerrado, normalmente ayuda y este caso no fue una excepción. La libertad a la hora de construir, improvisar o reparar errores cometidos te sorprende tomando decisiones y soluciones que abren vías no previstas y que a su vez llevan a otras en un proceso que atisbas sin fin. Pero tienes que parar, es ley ¿de vida?, y paras...o más bien, haces que paras. Enhorabuena a Ikerne, Alain, Monse, Belén, Miguel, Isabel y Rubén por la construcción y por pasarlo tan bien juntos. Agradecimientos de nuevo a CEARCAL por facilitar y acoger estos experimentos.

martes, 26 de junio de 2012

Cursos de cestería en Caballar (Segovia) - Verano. Otras tierras, otros mares.

OTRAS TIERRAS
Después de pasar treinta años viviendo en Galicia, los azares de la vida me han llevado a recalar en Caballar, un hermoso pueblo de la provincia de Segovia, y continuar aquí y desde aquí con las cosas cesteras que sin saber muy bien por qué uno se trae entre manos desde hace el tiempo suficiente como para caer en la cuenta de lo que decía el tango ...que veinte años no es nada...  
Rodeado de árboles, monte bajo y riachuelos, en Caballar dos son los cultivos predominantes: las hortalizas en las zonas más húmedas del pueblo, y los cereales en las tierras más llanas y secas que se abren camino de Turégano. Esas son las razones por las que me ha parecido apropiado iniciar los cursos de cestería aquí con dos cestas que hacen referencia a esas características: la cesta de la huerta y el escriño. La primera, elaborada en mimbre, es además un recuerdo a los cesteros que, según dicen, en otros tiempos proliferaban en este pueblo y cuyo rastro se puede ver en las viejas mimbreras que aun crecen junto a los riachuelos. Programar un curso de escriños -que como sabéis se fabrican con paja de centeno y tira de mimbre o de zarza- es casi un deber cuando uno ve los inmensos campos de cereal que justo en estos momentos se preparan para la siega, y más aún cuando has comprobado que estas piezas tan hermosas y tradicionales en Castilla apenas ya se elaboran.

OTROS MARES 
Como contraste al primer curso y a esos cestos tan enraizados en tierra, los otros dos cursos de verano que propongo se dedicarán a la cestería del mar.
Y es que, cuando ves ondear estos inmensos campos de trigo o cebada descubres otros mares, estos de tierra adentro que, inmediatamente y por el reflejo de sus olas, te llevan a los otros y a las otras, a los de las costas y sus agüitas saladas, así que te dices, pues vayan estas cestas por los otros mares, por los que allá por las costas quedan y por los que aquí secos se balancean y los recuerdan.

PROGRAMA DE CURSOS julio y setiembre/2012

1- CURSO DE FABRICACIÓN DE ESCRIÑOS 
Los escriños son unos cestos en forma de campana invertida y de diferentes tamaños que se empleaban en Castilla para guardar cereales y legumbres fundamentalmente. Se fabricaban en paja de centeno cosida en espiral con tira de mimbre o de zarza. Esta técnica del cosido en espiral es una de las más extendidas por el mundo, probablemente de las más primitivas sino la que más y muy versátil en su empleo pudiéndose realizar con ella muy diferentes piezas tanto tradicionales como de nuevo diseño. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

Programa: Introducción a la cestería de paja a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de paja de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa.Visita al entorno para reconocer sobre el terreno las distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de los materiales: fabricación de la tireta de mimbre y de la tireta de zarza. Elaboración de un escriño con su borde (cairel) característico.
Docente: Carlos Fontales 

Fechas: 26 y 27 de julio 
Horario: De 10 a 13:30 y de 16 a 20:30 
Numero de alumnos: Mínimo 3, máximo 6. 
Lugar: Caballar (Segovia). 
Precio del curso: 160 € incluyendo materiales, desayunos, comidas y cena (sencillas). Si participas en los dos cursos de julio tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  


2- CURSO DE FABRICACIÓN DE CESTA DE LA HUERTA EN MIMBRE 
En este curso los alumnos elaborarán una tradicional cesta redonda de mimbre destinada a la huerta o cualquier otro fin que se desee. La técnica empleada será la de fondo en cruz, tradicional en toda Castilla y que una vez aprendida, ofrece la posibilidad de emplearse en multitud de cestos y otros objetos lo que la hace especialmente atractiva para cualquier interesado en cestería tanto tradicional como de nuevo diseño. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

 
Programa: Introducción a la cestería de mimbre a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mimbre de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación del mimbre. Elaboración de cesta. 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas: Días 28 y 29 de julio 
Horario, nº de alumnos, lugar, precio del curso: Idem al anterior. 
Si participas en los dos cursos de julio tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  

3- CURSO DE FABRICACIÓN DE CESTA SEGÚN TÉCNICA DE ANUDADO 
Este tipo de cesta la elaboraban principalmente los marineros de la Costa Brava empleándose para el acarreo de pescado. La técnica empleada, de nudo, es muy usual entre todos los pueblos de las costas del Mediterráneo para la elaboración de nasas. Es una técnica tipicamente marinera, muy hermosa y debido a su fortaleza muy apropiada para emplearse, entre otras cosas, en algo tan alejado en principio de la cestería como es la construcción. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

Programa: Introducción a la cestería de mar a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mar de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de materiales. Elaboración de cesta. 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas : Días 27 y 28 de setiembre 
Horario, nº de alumnos, lugar, precio del curso: Idem a los anteriores. 
Si participas en los dos cursos de  setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.   

4- CURSO DE FABRICACIÓN DE SARANDA 
La saranda  es una enorme bandeja tradicional de Guardamar (Alicante) empleada por las pescaderas ambulantes para llevar el pescado en venta por el pueblo. La técnica empleada, igual que en el caso anterior, es la de anudado si bien la realización de la saranda tiene características que la diferencian de la cesta. 
Programa: Introducción a la cestería de mar a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mar de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de los materiales. Elaboración de saranda de tamaño mediano.

 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas: Días 29 y 30 de setiembre. 
Horarionº de alumnos, lugar, precio del curso y condiciones de pago: Idem a los anteriores.
Si participas en los dos cursos de setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  

MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
Contacto: Carlos Fontales. Email: carlosfontales@gmail.com. Teléfono: 617745508 
Alojamiento: Los alumnos que se desplacen desde lejos pueden alojarse en mi casa durante los días del curso sin incremento en el precio (tendrán que traer sábanas o saco de dormir, y toalla). Para quien lo desee Caballar dispone de magníficas casas de turismo rural  donde alojarse. 
Condiciones de pago: Veinticinco por ciento del importe al confirmarse el curso y el resto el día de inicio. Si participas en los dos cursos de julio o de setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €. 
*Ruego a los interesados en participar en los cursos 2, 3 y 4 se inscriban al menos diez días antes del inicio ya que tengo que confirmar su celebración para poner el mimbre en agua. 
 
English version by Nacho Gil

TRADITIONAL SPANISH BASKETRY WORKSHOPS SUMMER 2012
1- Escriños 
Traditional coiling baskets from Castilla made of rye straw and bramble or willow split. Dates: July 27 and 28. (Picture 1 in Spanish version).
2-Basket for the orchard made on wicker with Catalonian border of three cords.
Dates: 28 and 29 July. (Picture 2 in Spanish version).
3-Basket manufactured with technique of traditional fish trap from Costa Brava (Catalonia).
Dates: 20 and 21 September. (Picture 3 in Spanish version).
4-Saranda.
Traditional Tray from Guardamar (Alicante) made according to manufacturing technique of Mediterranean fish traps. Dates: 22 and 23 September. (Picture 4 in Spanish version).
Teacher: Carlos Fontales. 
Place where the courses are given: CABALLAR, a small and beautiful town located 30 Km away from the city of Segovia and 120 Km from Madrid (Spain). 
Schedule of all courses: 10 to 13:30 and from 16 to 20:30. 
Number of students: Maximum 6. 
Price: 160 € per student and course. This price includes materials, lunch, breakfast and basic dinners. Students who are coming from distant places could sleep in my home if they wish with no increase in price. These will have to share rooms and bring blankets or sleeping bags and towels. In case of willing alternative accommodation, Caballar has several rural tourism houses highly recommended. 
Payment conditions: 25 percent of total amount on confirmation of the course and the rest the starting day. More information and registration: carlosfontales@gmail.com. Tel: 0034 617745508 . http://carlosfontales.blogspot.com

jueves, 21 de junio de 2012

Cairel

No tendría por qué hacer referencia a nada, cairel, la palabra en si ya es preciosa, pero además es el nombre de un borde que no le va a la zaga en hermosura, el de los escriños castellanos. No siempre uno se encuentra en cestería popular con terminologías especificas para sus técnicas y tal vez por eso te sorprende aun más un nombre tan bonito como éste. A ver si mis amigos 'lengüaraces' o 'lingüistas', como prefieran, le encuentran origen o relación a la palabrita.
Acindino es otro nombre -lo más que me atrevo ahora a comentar es que es raro-, en este caso el propio de un escriñero que visité hace unos días en el norte de Palencia. No se puede decir que sea el último (“el último no llegó”, escuché un día en la cola de una panadería cuando alguien preguntó “¿quién es el último?”) pero seguro que de los pocos que aún siguen haciendo estos cestos de paja tan habituales antes en los pueblos de Castilla. Con forma de campana invertida y en muy diferentes tamaños se empleaban para conservar todo tipo de legumbres y cereales: las virtudes térmicas y de aislamiento de la paja son impresionantes, especialmente cuando se trabaja cosida en espiral. El padre de Acindino ya era escriñero y hasta que emigró a los ventitantos años al País Vasco él también hacía escriños; hace unos años, jubilado y de vuelta al pueblo retomó la actividad. “Coso con tira de mimbre porque los cestos quedan más fuertes que si coses con zarza”, y es verdad, me lo muestra apretando uno tras otro dos escriños, uno cosido con mimbre y otro con zarza.
Pero el escriñero no se queda sólo en los escriños sino que, con igual técnica, materiales y buen hacer, realiza cestas, colmenas, lámparas o paragueros. También repara piezas antiguas: “mira estos”, me dice, enseñándome dos enormes escriños viejos, “son de Alava o Navarra, por allí los hacían así, con zarza y un cosido mucho más abierto”. Sorpresa para mí, no tenía noticia de la fabricación de cestos de paja por el País Vasco así que ahí va la información para los amigos euskaldunes, a ver si encontráis más por allí. Acindino tiene que marchar y yo también, no hay tiempo de que me explique detenidamente cómo trenza el cairel pero quedamos en vernos en otra ocasión con menos prisas para seguir desentrañando cosas de los escriños y su borde. Otra vez en el coche, otra vez camino de no sabes dónde -¿importa?-; otra vez acompañado de conversaciones, imágenes, manos, olores, palabras...cairel, Acindino, escriños, voces y cosas que tánto más resuenan cuanto más atrás van quedando.

miércoles, 13 de junio de 2012

Curso de vallados en mimbre y castaño.

Os anuncio que entre el 2 y el 5 de julio impartiré en las instalaciones de CEARCAL (Valladolid) un curso sobre fabricación con mimbre seco y castaño de vallas, aterrazamientos, jardineras, cercados de huertos, etc. Este tipo de construcciones se han venido fabricando tradicionalmente por agricultores de toda Europa de manera más o menos rústica pero actualmente, utilizando técnicas de trabajo cestero y nuevos diseños
se aplican a jardines, huertos, aterrazamienos, etc., con la ventaja, sobre otros tipos de vallados, de que, además de su belleza, el material está al alcance de cualquiera, la fabricación es fácil y rápida y una vez agotados pasan a integrarse en el terreno sin contaminar.
El curso tendrá lugar en los terrenos de CEARCAL y emplearemos distintas técnicas a fin de que los asistentes dispongan de recursos apropiados a cada lugar a la hora de realizar estas construcciones. El plazo de inscripción está abierto (pincha aquí) y os animo a que los que esteis interesados (varios ya me lo habeis comentado) os apunteis lo antes posible porque el mimbre debe de prepararse con 10 días de antelación y para ello debemos saber que contamos con el número de alumnos necesarios para realizar el curso. Gracias.

domingo, 3 de junio de 2012

Construcción en Otaza

Entre el 24 y el 27 pasados tuvimos un curso de construcción con mimbre con un grupo de amigos de la Asociación Garaión Naturartea (Otaza, Ozaeta. Alava. garaionaturartea@gmail.com). Se trataba de edificar un lugar que sirviera, entre otras cosas, para reunirse a la hora de hacer las asambleas, modo en que aquí se trata lo que haya que tratar. La intención era realizar ahora la primera mitad con mimbre seco y dejar para el invierno la otra parte. Allá nos juntamos un montón de gente que iba y venía y, dado que el ritmo de la construcción fué tan fluido y alegre, cosa que recordaba a los antiguos trabajos comunitarios que se realizaban en el campo, he intentado huir de la narrativa y, como mejor he sabido, trasladaros algo de lo ocurrido utilizando una escritura más rítmica y 'popular', hasta algo rapera también podría ser, como esta que ha continuación va.

Mimbre al pantano
cuatro metros de largo
diez días estuvo
y quedó empapado.

Si le entró el agua
si el seco se le secó
una duda en la mano
vibra sin solución.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Gente de riesgo
desnuda quedó
y a la deriva de mimbres
a nado se lanzó.

Otros en tierra
cargaban furgón
que caminito adelante
a casa nos llevó.

Zanja en prado,
mimbres enfilados,
unos labraron,
otros van hincando.

Y llegada la noche
ojos asombrados
descubren enfrente
de varas bicho raro.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

Corrieron los mimbres
de montón en montón
dejando rastro
de cimiento y sudor.

Apretaba Apolo
fría agüita brotó
de manguera y a gritos
cada cual la abrazó.

Se alzaron columnas,
se doblaron arcos,
andamios montamos
por alcanzar los altos.

Cayendo la noche
cinco agotados
contemplaban de nuevo
el monstruo armado.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Llegó la hora
de los mimbres tejer
sin otra regla
que la de no entender.

Giran, se enredan,
trepan, caen,
donde pueden pasan,
donde no también.

Es el tejido
del azar y el placer
que encuentra caminos
siempre por hacer.

Y si una duda
te asalta al bies
al bies te doblas
y desdoblado la ves.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

Hay una sombra
al pie de un manzano
que pide, “amigos,
si me hacéis un banco”.

“Hermana sombra
allá que vamos
sea tu ruego
luz de estas manos”.

Zanjita, palos,
mimbres trenzados
y al tope tabla
de cuerpo de castaño.

Ya hay banco
ya hay sombra
ya un cuarto de esfera
de mimbre se ha alzado.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Es el desfile
de amigos y allegados
de fotos y comidas
de adioses y abrazos.

¡Nos vemos!
¡No te vi!
¡Hasta la vista!
¡Te veré!

Y cuando ya de ver dejas
y miras alrededor
de las calladas cosas
escuchas su voz.

Que ese palito seco
al borde de tu zapato
nada espera
estando a tu lado.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

(Más fotos pinchando aquí. More pictures clicking here)

miércoles, 16 de mayo de 2012

Suspiro

Un suspiro. Te despiertas una mañana y te encuentras con que todo eso ha sido un suspiro: estar paseando hace 8 años por Guardamar y descubrir la saranda a través de una saranda aparcada encima de un
carretón a la puerta de la pescadería y de una vieja imagen en una exposición del museo del pueblo.
Fotos y olvido. Reencuentro, años más tarde, con este pueblo y con el 'bandejón', escuchando cómo un viejo marinero te pone al corriente de su uso y de quién los hacía. Curiosidad y deformación profesional: te pones a buscar al personaje. Descubres que se llama Manuel “el coxo” y que vive en Sta. Pola.
Pateas el puerto preguntando a los marineros. Localizas dónde vive. Llamas y llamas a la puerta y no hay respuesta. Un año tras otro hasta que un día -¡premio!- te la abren y el mundo de la saranda aparece de manos de quien tanto sabe de ella.
Manuel te cuenta, te enseña (sobre esto ya hablé en entradas anteriores: *, **, ***) y le prometes hacer una y mostrársela. Seis meses después vuelves a Guardamar y te pones a ello, poco a poco, rato a rato,
disfrutando de ir haciendo saranda en el patio o en el mar hasta que, una vez hecha, te sorprendes, como
ocurre siempre, con que tienes ante los ojos a un desconocido, algo, una cosa ahí que nada tiene que ver con lo que hacías ¡¡???!!
Y se la llevas a Manuel, y atiendes a su mirada y palabras cuando se la muestras, y sonríes ante su perplejidad porque adivinas que se esperaba una cosa horrible y descubre que está bastante bien para ser la primera (no es vanidad, tan sólo oficio).
Y charlas con él, y te enseña otros cestos, y los fotografías, y “los haré”, le dices. Y abrazos, y “hasta la próxima”. Y, toda la historia, un suspiro, como el que sin dar cuenta se te escapa entre los labios al respirar. Y te preguntas, ¿suspiro y labios de quién? Y no sabes.

English version by Nacho Gil
Sigh
A sigh. You wake up one morning and find that all this has been a sigh: Wandering around Guardamar 8 years ago and find out ‘the Saranda’ through a saranda over a wheelbarrow parked at the door of the fish shop, and from an old photo in an exhibition. Pictures and forgetfulness. Reencounter, years later, with this town and the ‘large tray’, listening how an old sailor puts you up to date about its use and who made them. Curiosity and professional obsession (1): You start looking for the character. You find out that it is called Manuel ‘el coxo’ and lives in Santa Pola. You go through the seaport asking to sailors. You find where he lives. You knock and knock at the door but there’s no answer. Year after year until one day –the reward!- the door is open to you, and the world of the Saranda appears from the hands of that who knows so much about it. Manuel tells you, teaches you (I already talked about this in previous posts) and you promise him to make one and show it to him. Six months later you come back to Guardamar and put yourself into matter, little by little, from time to time, enjoying of making a saranda in the backyard or at the sea until, once made, you are surprised, as always happens, with the fact that you have a stranger before your eyes, something, a thing there that has nothing to do with what you were doing???!! And you take it to Manuel, attending to his eyes and words when you show it to him, smiling at his perplexity when you guess that he expected a horrible thing and discovers that it is fairly well done (it’s no vanity, just only craft). And you speak with him, and he shows you other baskets, and you take pictures of them, and say to him, “I’ll make them”. And hugs, and “until the next one”. And the whole story, a sigh, like one that without realizing, escapes you between your lips when breathing. And you ask yourself: whose sigh and lips? And you don’t know.
(1) Deformación profesional: an obsession with work and work related matters, and a tendency to view everything from a professional point of view. (Diccionario Espasa inglés-español)

jueves, 3 de mayo de 2012

Costillas y celtas

Parece el menú de un restaurante en el que de postre te invitaran a fumar (en la calle, supongo) pero se trata del curso que tuvimos el fin de semana pasado en Valladolid organizado por CEARCAL. La intención era hacer dos cestas bien diferentes, una según la técnica de costillas y la otra, una bandeja de nudo celta, que tiene mucho que ver con la manera en que se hacen las cestas de lazos. Había ganas por parte de todos, alumnos y profe, eso hizo que las cosas fueran muy bien y que, hasta de los enredos mentales que ocasiona la bandejita de marras, salieramos salvos y contentos (pincha aquí para ver más fotos del curso).
A través de este Centro de Artesanía estoy teniendo la oportunidad de acercarme a alguna gente de Castilla interesada en cestería y confío en que encuentros como estos y los que otros realicen ayuden a que más personas se acerquen al oficio y puedan descubrir que detrás de un nombre, 'cestería', hay muchas cosas nombrables e innombrables (y no me estoy refiriendo a menús). Que la cestería no acaba en la fabricación de cestos es algo que los que andamos en ello damos por hecho pero que continuamente hay que hacer llegar a los demás. La técnica empleada en fabricar una cesta de costillas puede trasladarse a la construcción de una bóveda enorme; un nudo celta en mimbre puede ser un pendiente, o dejar el mimbre y hacerlo con un cable reciclado de teléfono, por ejemplo. En fin, no me voy a enrrollar con las infinitas posibilidades que ofrecen unos materiales, unas técnicas e incluso unos objetos que vistos y tomados sin encasillamientos ni prejuicios están más o menos al alcance de cualquiera y libres en gran medida del peso y esclavitud de los dineros. Ojalá que mucha gente pudiera encontrar en la cestería un recurso para ayudarse económicamente a sobrevivir (el mero hecho de hacerse algo ya significa no tener que comprarlo), es dificil, pero si descubrir, inventar y hacer cosas a partir de este oficio no suele dar dinero lo que si que hace es enriquecer, y eso no tiene precio.

sábado, 21 de abril de 2012

York

Cada año, la Basketmakers´ Association, organiza unos cursos de primavera en la ciudad de York (Inglaterra) y este año los invitados a impartirlos fuimos: Felicity Irons, Ane Lyngsgaard, Hilary Burns, Anna King y el que escribe. Felicity impartió uno sobre el trabajo con juncos; Ana trabajó con el mimbre en la elaboración de 'petticoat' cestos (algo así como cestos 'enagua'); los alumnos de Hilary elaboraron, también con mimbre,  un par de cestos tradicionales ingleses; los de Anna King se dedicaron a realizar pequeños objetos en la técnica de espiral y mi curso trató sobre la técnica empleada por los pescadores mediterráneos en la elaboración de nasas. Junto a esto, conferencias y vida en común entre todos los participantes durante los cuatro días que duran los cursos y que se celebran en una escuela de la ciudad, la Mount School. Una experiencia muy interesante, muy bien organizada y en la que, ademas de las clases, se comparte mucha información y amistad.
Hacer una nasa con esta técnica de anudado requiere bastante tiempo y por eso desde el primer momento previne a los alumnos sobre la dificultad de acabarla en cuatro días. No hubo problema, la mayoría de ellos estaban especialmente interesados en aprender la técnica y no pasaba nada si la pieza no se acababa. Decidimos empezar por fabricar un pequeño cesto con el fin de que ejercitarnos en el anudado y así no sumar esa dificultad a la que trae conseguir las formas de la nasa, especialmente las de la 'gambina', una nasa pequeña pero complicada de realizar bien en un primer curso. La idea funcionó tan bien que dos alumnas quedaron encantadas con el cesto y decidieron continuar haciendo otro y dejar de lado de momento la gambina.
El resto puso empeño en la nasa pero como era de preveer no pudo acabarla, tan sólo, Leilah, una de las alumnas, lo consiguió. En cualquier caso, todos quedamos muy contentos de la esperiencia y desde aquí saludo a todos mis alumnos (Mary, Eddie, Kathryn, Bunty, Ruth, Mieke, Lorraine y Leilah) por su gentileza, paciencia con mi mal inglés y buen trabajo, confío en que esta técnica les de mucho juego cestero.
La semana del 9 de abril podría decir que 'inauguré' mi nueva residencia y taller en Caballar (Segovia) con un taller particular para dos alumnas muy interesadas en la cestería y que por diferentes motivos necesitaban un curso intensivo. Lo fue, y muy agradable e interesante contar con su estancia en el nuevo taller. En las próximas semanas iré elaborando un calendario de cursos a impartir en Caballar del que iré informando en este blog. Me sería de mucha utilidad que los que estéis interesados en recibir algún tipo de curso y/o en algunas fechas en especial me lo hagáis saber con el fin de reunir información e intentar hacer un programa que os resulte interesante. Muchas gracias.

English version by Nacho Gil
York
Every year, the Basketmakers Association, organizes some spring courses in the city of York (England) and this time the people invited to teach them were: Felicity Irons, Ane Lyngsgaard, Hilary Burns, Anna King, and he who writes this. Felicity gave one about the work with rushes; Ane worked with wicker on preparation of ‘petticoat’ baskets; the Hilary students, also with wicker, made a pair of traditional English baskets; those of Anna King were engaged to make small objects in the spiral technique, and my course it was about the technique used by Mediterranean fishermen in the elaboration of fish traps. Joint with this, conferences and common life among all participants during the four days that last the courses and which take place in a school of the city, the Mount School. A very interesting experience, very well organized and in which, besides the lessons, we share plenty of information and friendship. Making a fish trap with this technique of knotting requires a long time and that’s why from the first moment I warned my students about the difficulty of finish it in four days. There was no problem, most of them were especially interested in learning the technique and it was ok if the piece couldn’t be finished. We decided to start by making a small basket in order to practice on the knotting and thus not add up this difficulty to that which brings achieving the forms of the fish trap, especially those of the ‘Gambina’, a kind of small fish trap, but complicated to be well done for a first course. The idea worked out so good that two female students were delighted with the basket and decided to continue by making another and set aside the ‘Gambina’ for the moment. The rest of the students put effort into the fish trap, but as it was foreseen they couldn’t finished, just only Leilah, one of the students, she succeeded. In any case, we all remained very happy with the experience and from here I greet all of my students (Mary, Eddie, Kathryn, Bunty, Ruth, Mieke, Lorraine y Leilah) for their kindness, good work, and patience with my bad English, I trust that this technique will give them a lot basket-maker play. The week of April 9th I might say that ‘I opened’ my new home and workshop in ‘Caballar’ (Segovia), with an especial course for two female students who were very interested in basketry and for different reasons they needed an intensive course. So it was, and very pleasant and interesting to have their stay in the new workshop. In the next weeks I will arrange a schedule of courses to be taught at Caballar, of which I will report in this blog. It will be very helpful to me that those of you who are interested in taken any kind of course and/or in any particular date, let it me know in order to get the information together and try to fix a program that you all find interesting. Thanks a lot.

miércoles, 4 de abril de 2012

Curso en Valladolid

Primavera cursillil, último fin de semana de abril en Valladolid (CEARCAL). Curso de iniciación a dos técnicas de cestería de mimbre: Lazos, en la que realizaremos una cesta que a falta de mejor nombre he bautizado como "celta" por su semejanza con los dibujos de esa tradición.
Y Costillas, técnica no muy estendida entre la cestería popular española (tan sólo en las zonas pirenaicas y País Vasco se encuentra o encontraba bien asentada) pero muy interesante y versatil por sus diferentes aplicaciones en formas y materiales. Este curso lo tengo anunciado desde hace tiempo en este mismo blog en el apartado de la derecha pero como ha habido bastante gente que me pedía fotos sobre las piezas para hacerse una idea de lo que se iba a hacer, pues lo anuncio aquí también con sus dos fotos para los que lo pedíais o querais ver. Ánimo que quedan pocas plazas y pienso que el curso os interesará. Contacto y más información: http://www.cearcal.com/formacionb.php?id=489

lunes, 12 de marzo de 2012

Igorre

Es un gustazo llegar a un lugar donde tienes un amigo y volver de él con 12 o 13 más gracias a los cestos. Iker consiguió organizar un curso en Igorre (Vizcaya) y saltó la sorpresa cuando a los pocos días de anunciarlo ya tuvimos que cerrar el cupo porque no había lugar para más de 10 o 12 alumnos y el número de interesados se había disparado. La intención era iniciar a los asistentes en la cestería de láminas, probablemente la más generalizada en Euskadi pero que en la actualidad está desapareciendo como en todas partes. No está mal, pensaba, lo de resucitar muertos, o al menos agonizantes, aunque no sea más que para fastidiar a quienes los tenían sentenciados, en este caso nadie en concreto sino un mundo que se empeña en eliminar cuanto no se traduce en monises.
Empezamos por sacarlo de la UVI con la proyección de un video en que intentamos revivir, a través del trabajo de un cestero tradicional, el proceso de elaboración de estos cestos desde el principio, es decir, desde que se va al monte a cortar la madera. La tecnología encargada de realizar esta primera terapia de choque a través del recuerdo, el proyector y el ordenador, nos la jugó un poco al principìo (tal vez estaba compinchada con el enemigo, al fin y al cabo la ha inventado más o menos él) pero con un poco de paciencia aprovechamos su hartazón de tanto ordenar y ser ordenada para llevarla a nuestro terreno y que nos ayudase en nuestra actividad subversiva. A mi me parece que al final se lo pasó bien y que cualquier día deserta y se pasa al bando de los desordenadores sin proyección.
Una vez despierto y desentubado el agónico, pero aun en la sala del hospital, vino la cariñosa tarea de desentumecerle las carnes con agüita fresca: la madera de castaño comenzó a volverse flexible y moldeable, revivía. Continuamos por reconstituirle el cuerpo entretejiendo primero la estructura de las costillas para pasar después a tejerle finamente las tramas que dan forma al cuerpo. Cesto comenzaba a recuperar forma, asomaban destellos de sonrisa entre las grietecillas de su entramado. Buen momento para dejarle descansar y coger fuerzas hasta el día siguiente entre los brazos de su buena amiga agua.
Nos lo encontramos a la mañana siguiente fresco, dispuesto a ponerse en nuestras manos para dejarse acabar de reconstruir. No había que precipitarse así que, con calma y tacto, haciendo y deshaciendo cuando era necesario se le fueron dando los retoques apropiados para que pudiera abandonar el hospital. Nueva noche en agua, necesitaba su abrazo.
Y al tercer día resucitó. Sí, el aire libre, el sol, el viento, el fuego, las nubes le esperaban y fue una alegría llevarnoslo al campo y pasearle entre todos ellos mientras le imprimían su toque final. Corre libre cesto entre las manos de los amigos que lo volvieron a la vida buena, entre los corrales, huevos, cocinas o pajares por los que viaja y viajará como siempre hizo. Lo hemos pasado bien, cesto nos ha enseñado mucho, al fin y al cabo, como él, nosotros también somos cosas entre las cosas y su revivir es el nuestro. Qué curioso, uno se encuentra de pronto con que hay días agotadores que no cansan y encima, para mayor alegría y sorpresa, uso a la noche para soñar y no dormir.

domingo, 4 de marzo de 2012

Bordes

La Aftenskole de Odense (Dinamarca) es, probablemente, una de las escuelas de cestería europeas más interesantes en la actualidad gracias a la buena orientación y programación de actividades que Jette Mellgren y Jan Johansen le llevan dando desde que la crearon. Aquí tiene cabida y se le da igual importancia a todo, desde lo tradicional hasta lo más innovador, consiguiendo así que el interés y conocimientos sobre esta actividad crezca y se enriquezca un montón tanto entre los que nos dedicamos más o menos "intensivamente" a ello como entre los que no. La verdad es que es un placer siempre venir a realizar actividades a esta escuela y gozar de la amistad de Jan y Jette.
Este fin de semana he estado participando aquí en unas jornadas de cursos breves (tres horas cada uno) y de temas muy especificos. También estaban impartiendo cursos amigos como Tim Johnson, Anne Mette Hjømholm o Steen Madsen. A mi me ha tocado hacerlo con dos talleres referentes a bordes: "catalán" y "gallego" o de "paxe" (los titulé así a falta de nombres mejores). No me resultaría nado raro que, en manos de los cesteros de por aquí, dentro de poco nos los encontrásemos exibiendose en cestos muy diferentes a los que suelen rematar, algo, por otro lado, interesante.
También tuve que preparar una charla sobre ese mismo tema: "bordes", lo que me llevó a darle vueltas a la cosa.Casi al borde de desistir, pese a la hermosura de algunos bordes, pensando que sería un poco borde por mi parte estar hora y media bordeando el aburrimiento de los asistentes me encontré con que podía no tener que ser así al caer en la cuenta de que borde no equivalía a remate y que por tanto se abría la puerta a muchas otras cosas. Tanto se abrió que entraron incluso graneros, horreos o pallozas con tejado de paja u otros materiales vegetales ya que también estas construcciones tienen bordes y remates (qué otra cosa son si no los tejados?), están realizadas (al menos en parte) con fibras y además de tal manera que, en muchos casos, casi la única diferencia con los cestos estriba en las medidas.

martes, 28 de febrero de 2012

¡Viva Reinalda!

Viva la Reinaldita que no se nos ha ido porque nunca vino. La que ni nació entre espartos y encajes, ni escribió en sus últimos ojos triste alegría de desengaño.
¡Viva Reinalda! No la que bajo una cifra yace sepulta y amo con la ternura y compasión con que un preso ama a otro, sino ésa que a ella misma se le escapaba entre los dedos mientras afeitaba un capacho o entre los labios cuando canturreaba una canción.

Englih version
by Nacho Gil
Viva Reinalda!
Long live the Reinaldita who did not left us because she never came. She, who neither was born among esparto grass and laces nor wrote in her last eyes sad joy of disillusion.
Long live Reinalda! Not the one who lies buried under a number and whom I love with the tenderness and compassion with which a prisoner loves another, but that who was escaping to herself among the fingers while she was shaving a basket or between her lips while humming a song.

martes, 31 de enero de 2012

Alpargatas

Ya hace unas semanas me lo venía diciendo desde la fotografía de unas entradas más abajo: - “Venga, ponte a hacer unas alpargatas como te enseñé que si lo dejas mucho se te olvidará”. - “Vale, Antonio (Lobato), que tienes razón”. Y me he puesto. Refresco la memoria con los vídeos y fotos que le saqué, cojo una de sus alpargatas para tomarla como modelo y allá que voy. Al rato de darle vueltas, cuando el misterio de su construcción se ha ido desvelando y descubres los pasos a seguir junto a la razón que los guía, te levantas el sombrero, y con un coctel de alegría y gratitud, brindas a la salud de...de nadie, como mucho a la de la inteligencia y manos de unos y otros que a través del tiempo han ido desarrollando un proceso que, de tan sencillo y lógico, asombra. ¡Jo, Antonio, qué razón tenías cuando me decías que esto era muy fácil! ¡El complicao es uno!
Un rato después, averiguado el intringulis general, al fijarte en la alpargata modelo empiezas a descubrir detalles: ese cordoncillo de tres ramales que refuerza el final del tejido, aquel ribetito que protege y engalana el empeine, aderezos encantadoramente gratuitos que dejan asomar el cariño y esmero que puso en la faena quien los hizo, aun consciente, probablemente, de que apenas nadie se fijaría en ellos. -“Te pillé Antonio, en esta cuña del tejido del talón hiciste trampilla. Claro, entiendo que no es fácil de solucionar el problema del semicírculo pero ¿y si pruebo a dar dos vueltas aquí en lugar de una?” - “Sí, parece que así funciona mejor, aunque hay que mejorar eso, eh!” - “Ya. Tiene usted razón, maestro. En la próxima.” Hoy día, con montañas de zapatos por todas partes, casi nadie usa ni le interesa este tipo de calzado. Pareciera un ridículo empeño el nuestro. Tal vez. Y tal vez también, lo único ridículo de verdad sea no hacer cosas ridículas. Seguimos con las alpargatas, no hay tiempo que perder, quedan un sinfín de posibilidades en el intento vano de llegar algún día a perfeccionarlas.
Foto superior: Alpargatas de trabajo de Antonio.

English version by Nacho Gil
Espadrilles
A few weeks ago already that I keep telling myself from a picture bellow: -“Come on, put yourself with the espadrilles as I teach you ‘cause if you leave it for too much you’ll forget it”. – Okay, Antonio (Lobato), you’re right”. And I have put myself. I refresh my memory with the photos and videos that I took to him, pick up one of his espadrilles for use it as a model, and there I go. After a while of turning it over, when the mystery of its construction has gone revealing and one discovers the steps to follow along with the reason that guides them, rises one’s hat and, with a cocktail of joy and gratitude, makes a toast to the health of… of nobody, at most to the intelligence and hands of one and others that over the time have gone developing a process that, of so easy and logical, astonishes. ‘Jo’(1), Antonio, how much reason you had when you told me that this was very easy! The difficult is oneself!.
Having figured out the general intricacy, a moment later one begins to discover details by looking for in the model of espadrille: That thin cord of three strands that reinforces the ending of the tissue, that little edging which protects and adorns the instep, delightfully free dressings, which let appear the love and care that put in the task who made them, although aware, probably, that hardly anyone would notice them. –“I’ve caught you Antonio; you did a little cheating in this wedge of the heel’s tissue. Of course, I understand it isn’t easy to solve the problem of the semicircle but what if I try to make two turns here instead of one?”- “Yes it seems it works better this way, though we must to improve that, eh!”- “Yes. You are right, teacher. For the next one”.
Nowadays, with mountains of shoes every where, almost nobody uses nor is interested in this kind of footwear. Ours seems like a ridiculous effort. Maybe. And maybe also, the only thing truly ridiculous be not to make ridiculous things. We go on with the espadrilles, no time to loose, there are endless possibilities in the vain attempt to improve them some day.
(1)Colloquial exclamation expressing, in this case,astonishment.
Upper picture: Antonio´s working espadrilles.

miércoles, 18 de enero de 2012

Por Euskadi

Juanito labra, raja, corta, teje o compone los cestos tan rápida como magistralmente. Es verdad, estás ahí y estás observando a un maestro. Harían falta muchos días en su compañía para aprender un poco de lo que sabe, él y sus manos. Desde los 11 años dale que te pego al castaño es sólo una parte de la explicación. Su imaginación y vitalidad añaden algo más de comprensión, pero ¿cuántos niños de ochenta y tantos años nos encontramos en la vida? Pues éste es uno y seguro que eso tiene mucho que ver con su inmensa capacidad creativa. Estoy por el País Vasco recorriendo cesteros y en la visita que le he hecho Juanito Unzueta no ha parado de jugar con el niño de año y poco que nos acompaña. Labra una tira de castaño y según sale limpia del banco se la coloca alrededor de la cara haciendo reir al crío. En su acción no ha habido separación entre trabajo y juego, tal vez porque para él estén confundidos. Tampoco cuando, para mostrarnos la fortaleza de su construcción, se ha subido a uno de sus cestos-silla y los primeros y bruscos saltos han pasado sin más a ser tan burlescos como los que daría el chaval que le observa estupefacto. Uno se siente alegremente desbordado por el personaje y sus conocimientos, recoge lo más inmediato de su producción cestera y se reserva un aliento para animar desde aquí a algún amante de estas cosas que tenga más a tino a este maestro para que, con paciencia y disfrute, aproveche pronto para aprender y recoger de él cuanto pueda. Fabricar una cesta para el juego de pelota vasca no es ninguna tontería. La pieza, de por si hermosa , es técnicamente complicada. Miguel Angel Arriaga es uno de los últimos cesteros que siguen fabricando estas cestas en Euskadi. Quedan pocos, tal vez media docena, y él es el más joven. Muy amable y ordenadamente, me explica el proceso de elaboración. Aro y costillas de castaño, primero. Otro artesano ya se los manda con la forma que necesita y con ambos monta la cesta a gusto del ´cestapuntero' que se la haya encargado. Después, pacientemente, teje la cesta con tireta de mimbre que prepara a la medida precisa,. Un montón de horas y una sabiduría que, como tantas otras en cestería, están sin transmitir a las generaciones que van llegando.Echo de menos en los cesteros que he podido contactar, alguno que siga fabricando las antiguas cestas de costillas que por estas tierras se fabricaban tanto para el mundo del mar como para el del interior. Tan sólo algunos testimonios en los museos y la sospecha de que, de otras piezas y conocimientos, seguramente no haya quedado ni eso.
English version by Nacho Gil
Around Euskadi (1)

Juanito planes, splits, cuts wood, weaves or builds baskets as fast as masterfully. It is true, you are there and you are watching a master. It would be needed many days in his company to learn a little of what he knows, he and his hands. From the age of 11 over and over again with the chestnut tree is only one part of the explanation. His imagination and vitality add some more understanding, but, how many children of eighty and some years old do we find in our life?. Well then this is one and sure that this has much to do with his immense creative capacity. I am in the Basque Country roaming for basketmakers and during the visit I have made to Juanito Unzueta, he has not stopped for a second playing with a child little more than a year old who comes with us. He planes a chestnut tree strip and so it comes out cleaned of the bench he places it around his face making the kid laugh. In his action there has not been any separation between work and play, maybe because for him they are both mixed up. Not either when he has gone up on one of his baskets-chair, for showing the strength of its construction, and the first and abrupt jumps have happened without further to be so burlesque as it would be those of that kid who watches him stunned.
One feels joyfully overwhelmed by the character and his knowledge, gathers the most immediate of his basket production and keeps in reserve a breath to encourage from here to any lover of these things who has a closer destination to this master for, with patience and enjoy, take advantage soon for learning and gather from him as much as possible.
Manufacturing a basket for the game of ‘jai alai’(2) is no nonsense. The piece, in itself beautiful, is technically complicated. Miguel Angel Arriaga is one of the last basket makers who still produce these baskets in Euskadi. There are few, perhaps half a dozen, and he is the youngest. Very friendly and orderly he explains to me the manufacturing process. Rim and wood plates from chestnut tree, first. Another craftsman already sends them with the required form and with both he mounts the basket to the wish of the 'jai alai' (2) player who had ordered it. Later, patiently, he weaves the basket with ribbon of wicker, which has prepared to the accurately measure. There are a lot of hours and a wisdom which, like many others in basketry, are without transmission to the generations that are arriving.
I miss among the basketmakers with whom I have been able to contact, any who still makes the old baskets of ribs which were manufactured by these lands both for the sea world as for the inland. Just a few testimonials in the museums and the suspicion that, of other pieces and knowledge, certainly has not remained even that.
(1)‘Basque Country’ as it is called in Basque language
(2)It is a variety of Basque pelota. It is called ‘zesta punta’ in Basque and ‘’cesta-punta’ in Spanish (literally: ‘edged basket’), and it is known outside Europe as ‘jai alai’.

sábado, 7 de enero de 2012

Antonio Lobato

Entiendo mucho mejor a Antonio escuchando sus manos que sus palabras. ¡Ozú. Cómo hablan por esas sierras de Cádiz! "Antonio, a ver si me puedes explicar cómo haces las alpargatas". Y lo único que pillo de su larga respuesta es un "zí, zí" que actúa como salvavidas en ese mar de confusión verbal en que me tenía sumergido.
Toda la vida fue albañil y toda la vida se hizo las alpargatas de pita y esparto (después vino la goma para las suelas y desplazó al esparto) que habitualmente calzaba la gente de aquellas tierras.
No hay que insistir mucho, ni corto ni perezoso coge un hojote de pita y se pone a rasparlo sobre la tabla para extraer las fibras. Ha sido tan rápido que casi ni me ha dado tiempo a pillar las cámaras para grabarle. Mucha tecnología puntera pero nada que hacer ante unas manos actuando directamente sobre el material. Pide esfuerzo, tiempo y mano esto de rascar la pita hasta que la pulpa deja paso a los hilitos que la recorrían a todo lo largo de la hoja. Luego hay que dejarlos secar y estarán listos para la faena.Sobre la mesa de la cocina la pita en rama y nada más. Después aparecen las manos de Antonio que cogiendo unas pocas fibritas irán retorciéndolas y haciendo un cordón al tiempo que conforma la parte superior de la alpargata. Me explica (creo) lo que hay que hacer, pero doy gracias a sus manos que lo hacen. Después viene la talonera con su complicación y su explicación, y yo sigo alabando sus manos. El cosido a la suela y la sonrisa del maestro mostrando un par acabado cierran una 'clase' que duró algunas horas.
Muchas más llevaría elaborar de principio a fin las alpargatas pero ya me hago una idea.Cuando a los niños se los deja en paz (cosa prácticamente imposible en nuestros días) y tienen oportunidad de ver unas manos diestras haciendo algo (un cesto, un cacharro de barro...), alucinan. Descubrir lo que va ocurriendo en ese encuentro entre 'bruto' material y manos es maravilloso. A poco que uno deje aflorar a su niño, si es que todavía no se lo han matado o lo ha hecho él mismo, reconoce esa maravilla y es una suerte que, pese a tanto oropel campante, aún haya oportunidad de asistir a ese ceremonial en la actualidad.English version by Nacho Gil
Antonio Lobato
I understand Antonio much better listening to his hands than his words. Ozú! (1). What a way of speaking they have by those mountains from Cadiz! “Antonio, let see if you can explain me how you make the espadrilles” (2). And the only thing I get from his large speech is a “zi, zi(3), which works as a life jacket for this ocean of verbal confusion in where he had me submerged.
He has been a bricklayer during his whole life, and during his whole life he has made his own espadrilles from agave and esparto grass (later came the rubber for soles that displaced the esparto grass), which usually wore people of those lands.
There’s no need to insist, wasting no time he takes a big leaf of agave and starts to scrape the leaf over a plank to extract the fibres. It has been so fast than I hardly had time to catch cameras for recording him. A lot of high technology but nothing to do before some hands working directly on the material. It requires effort, time and hand this of scratching the agave until the flesh gives way to the little threads that ran all along the leaf. Then we must let them dry and they will be ready for the work.
There’s nothing else than branches of agave on the kitchen table. Then Antonio’s hands come into scene, taking a few little fibres, they will go twisting them for making a rob at the same time as they conform the upper part of the espadrille. He explains me (I believe) what it must be done, but I thank his hands that make it. Next comes the heel with its complexity and its explanation, and I keep praising his hands. The sewed for the sole and the master’s smile showing a finished pair put an end to a ‘class’ that took several hours.
It would take many more hours to make the espadrilles from the beginning to the end but already I make myself an idea from it.
When one left children alone (which is practically impossible nowadays) and they have the opportunity of watching skilful hands making something (a basket, a pileup of clay...), they are amazed. Finding out what happens in this meeting between crude material and hands is just fascinating. A little bit that one allow its own child coming to the surface, if they have not yet killed, or has done it oneself, one recognizes this wonder and it is a luck that, in spite of so rampant glitz, still there be an opportunity to attend to that ceremony nowadays.
(1) This is a popular exclamation from Andalusia which means ‘Jesus!’
(2) rope-soled shoes or slippers
(3)“yes, yes”: The Spanish “si, si”, but pronounced with an accent from this part of Andalusia, where the ‘s’ sounds like the English ‘th’ of ‘think’.