lunes, 16 de mayo de 2011
Cursos de cestería en el CENTRAD
Hace unos días se me comunicó por parte de la dirección del CENTRAD (Centro de artesanía y diseño de Lugo) que, desde este organismo, se me suspendía como docente de los los dos cursos pendientes que tenía que impartir a lo largo del 2011 en el Taller del río Rato perteneciente a este Centro: "Elaboración de piteiras" y "Cestas da media y dos zoqueiros". Motivo aducido: "Falta de confianza" por parte de los responsables del CENTRAD en este monitor. Razón de esta "falta de confianza": Haber sido captado por el circuito cerrado de cámaras instaladas en el taller del Rato intentando repartir entre los estudiantes de un curso celebrado unos meses antes un haz de mimbre (10 € aproximadamente, información para quien no esté muy al tanto del precio del mimbre) sobrante y en mal estado sin pedir permiso al Centro aun cuando, finalmente, fue repartido entre ellos tras hablar con el responsable del taller y recibir su beneplacito.
Se me informó, así mismo, que el CENTRAD está estudiando la posibilidad de denunciar lo ocurrido a la policía por si fuera motivo de delito.
Considerando que la mera exposición de los hechos habla por si sóla de la catadura de los que han tomado esta decisión y de su inquina hacia este "malhechor" no haré apenas más comentarios. Es más que evidente que estas personas, cuyos nombres carecen de importancia, nunca supieron encajar que, hace unos meses, un gran colectivo de cesteros mostraran su asombro, reclamaran explicaciones o protestaran públicamente solicitando al Centro reconsiderar la decisión tomada (vease http://nonadesfeitanorato.blogspot.com/ ) hace un año de apartar al que escribe de sus cometidos como asesor del Taller del Rato. Nunca contestaron a las preguntas de los artesanos. Personalmente, siento los perjuicios que, dado el caso, se pudieran ocasionar a los estudiantes de estos cursos programados.
domingo, 8 de mayo de 2011
Entre el mar y el cielo
La propuesta consistió en realizar una obra de libre creación cuya única condición es que los materiales empleados fueran fibras vegetales o reciclados. Por qué? Pues porque el lugar de celebración (una maravillosa islita junto a la ciudad) había sido empleada como basurero de la ciudad hasta hace un tiempo en que se limpió completamente. Las piezas se realizan directamente en la isla, al aire (muchísimo, por cierto, casi volamos) libre y quedarán ahí durante una temporada (ahora no recuerdo cuánto).
Por parte de Espana (perdón, estoy en un ordenador danés que no tiene nuestra letra) fuimos invitados Joan Farré y el que escribe (podéis ver la lista completa de los invitados en el gadget sobre esta expo de la derecha) que decidimos hacer nuestro trabajo juntos.
Lo primero fué echar un vistazo a la isla con Jette, Jan, David y Judy Drew (estos últimos pioneros de la nueva cestería en Inglaterra) quienes nos mostraron los lugares más interesantes para trabajar. Nuestra idea era la de construir un grupo de piezas inspiradas en las nasas pero en proporciones "king size". Los lugares cerquita del mar estaban ya ocupados así que, animados por nuestros anfitriones, decidimos hacerlas en el lugar más alto de la zona. Las vistas son maravillosas....el viento también, así que vamos anclándolas a tierra con pedruscos -lo mismo, al fin y al cabo- que si hubiera que hacerlo en el mar. Aquí os van algunas fotos de lo que hemos ido haciendo hasta ahora en este precioso proyecto. Iré contando más.
martes, 3 de mayo de 2011
Olas y líos
domingo, 24 de abril de 2011
De cabañas, semillas y flores
Hace unos días recibí un correo de Iker Yurrebaso contándome (en euskera, o sea que no entendí absolutamente nada pero deduje por las fotos que me envíaba) lo bien que se lo habían pasado en su pueblo hacíendo una cabaña de mimbre con un grupo de niños, "y lo bonita que ha quedado", añadiría yo. Iker participó en el curso de construcción con mimbre que realizamos en Valladolid hace algo más de un mes y, en tan breve tiempo, ya ha montado esta experiencia tan buena. Es una alegría que los cursos se desarrollen con buen ambiente, que las piezas que se realicen sean interesantes para los alumnos pero también anima un montón que lo aprendido se propage por otros lugares y con otras gentes, y si son niños, como en este caso, ¡chapeau! , la semillita se ha hecho flor. Enhorabuena.
Fotos de Iker Yurrebaso.
sábado, 16 de abril de 2011
Canastros 3
miércoles, 13 de abril de 2011
Canastros 2
martes, 12 de abril de 2011
Canastros 1
miércoles, 6 de abril de 2011
El Dani
Como un buen pastor, cuida de su rebaño de castaños durante la primavera y el verano enderezando a los tuertos, aliviando de su sufrir a los dolidos o librando a los buenos ejemplares de 'chupones' que entorpecerían su curso. Al final del invierno, cual Señora de la Guadaña pero con motosierra, tala la generación de árboles que ha llegado a su madurez y, a lomos de caballerías, entra en su pueblo la carga de la madera con la buena nueva de "habrá cestos este año".
Una vez 'curados' los troncos en las tinieblas de las bodegas, los envolverá con fuego en el horno para transformarlos en laminillas de madera finas como papel. ¡Agua para ellas! ¡Háganse flexibles, suaves, amorosas!, y, unas horas después de sumergidas, el milagro está hecho.
Entonces les impondrá las manos y, jugando con las tiras a ritmos y movimientos medidos como en un baile, hará, del bruto, cestitos de dos tapas, costureros, paneras, hueveras y una infinidad de objetos tan bonitos como útiles para sus prójimos.Un detalle más, gratuito, los pintará a hierro y fuego con extraños motivos.
En Baños ya sólo queda este 'alquimista' de la madera y, pese a la mágia que corre por esas manos forjadas en el oficio, la producción se le acumula con las malas ventas de este año. Muchos pasan con promesas y lamentos, el Dani masculla desengañao: "¡que yo ya me he muerto y se quién ma llorao!".Corren malos tiempos para magos; cegados por fuegos fatuos, apenas hay ojos que vean, oidos que oigan o manos que toquen misterios tan palpables como este de la cestería.
Baños de Montemayor (Cáceres)
Tfno: 690096451
martes, 29 de marzo de 2011
ACEGA
El domingo 27 tuvo lugar en Friol (Lugo) la presentación pública de ACEGA (Asociación Cesteira Galega) con motivo de la celebración de la Feira do Queixo que, este año, en acuerdo con el Ayuntamiento, se amplió a la cestería. ACEGA la crearon el invierno pasado un grupo de amigos cesteros o/y amantes de la cestería que, a lo largo de estos últimos años, nos hemos ido conociendo a través de los cursos de la escuela de cestería del río Rato. Fruto de los acontecimientos surgidos el año pasado en esa escuela (consultar blog nonadesfeitadorato) este grupo decidó crear esta asociación a fin de continuar realizando actividades en torno a este oficio que quedan resumidas en la siguiente nota: domingo, 20 de marzo de 2011
¡Vivico de caldero!
Han sido unos días por estas tierras y he intentado curiosear en algunas de las cosas 'cesteras' que por aquí ha habido y hay. Aquí os va otra.
viernes, 11 de marzo de 2011
El banco
jueves, 10 de marzo de 2011
Mitadeando
miércoles, 9 de marzo de 2011
Mitades
miércoles, 23 de febrero de 2011
Amor desmandado
La otra estrofa es de Pessoa: Manda quem manda porque manda, / Importa que mal mande ou mande bem. / Todos sâo grandes quando a hora é sua. / Por baixo cada um é o mesmo alguém. Y, en 'osada' traducción mía, dice así: Manda quien manda porque manda, / bien mande o mande mal produce desdén. / Todos son grandes cuando la hora es suya. / Por debajo el mismo alguien es cada quien. Y de acá para allá he llegado aquí -da igual dónde-, a encontrarme también recitando estos versos que te recuerdan cómo sobre 'lo que se escapa' no manda nadie y, por elocuentes, no necesitan más comentarios.
domingo, 13 de febrero de 2011
Campanario
Fotos: Arriba, Sirena, de Juan Sánchez. En medio, 'corchos' (hueveras) elaboradas con juncia (en primer termino) y con cordones reciclados (atrás). Abajo, chozo.
sábado, 5 de febrero de 2011
Más Cái
domingo, 30 de enero de 2011
Cá(s)i carnaval
domingo, 23 de enero de 2011
Museos y deambulaciones
martes, 18 de enero de 2011
Josep Vergés
Una lagrimita, dos lagrimitas..., aquí teneis un amigo siempre que volváis. Y como despedida nos canta una canción que aquí os regalo para que os dejeis mecer al compas de su ritmo de olas. ¡Salud, Josep!
martes, 4 de enero de 2011
Belén
¿Sería San José cestero en vez de carpintero? A la vista de esta pintura uno juraría que sí: vallita protectora armada con varas, tejadillo de paja, camastro (petate, lo llaman en centroamerica) tejido con ¿junquitos? para la Mari y el churumbel..., bueno, al menos el anónimo austriaco que pintó esto en el siglo XIV nos echó un guiño cesteril. Raro, porque también estos días me llegaba a través de un amigo una cita de Levi-Strauss (celebre antropólogo) en la que se refería al poco o nulo caso que se le había hecho a la cestería en los estudios de sus colegas, en los museos y en general en el mundo de la cultura (esto casi que es un elogio, viendo como van esos belenes). El hecho de que la cestería apenas emplee herramientas y que los cestos sean tan perecederos parece, según él, que son "Otras tantas razones que explican el disfavor sufrido". Sin embargo, comentaba tambíen L-S, "En los pueblos sin escritura, este arte ocupa, por el contrario, un lugar importante, a menudo el primero..." Y ahí conviene detenerse, pues llama la atención esa relación entre el "disfavor sufrido" por este arte en la cultura (no olvidemos que la cultura empieza con la escritura, es decir con aquello que 'fija' lo hablado) por "perecedero" y, contrariamente, su aprecio entre los pueblos sin escritura, es decir orales, en que la palabra es también 'perecedera'. miércoles, 8 de diciembre de 2010
Cuentos a la noche de los cestos
- ...estoy bien, gracias. Es lo que tienen las estrellas, que acaba uno estrellao.
- !!!???
Sólo cuando se van distingo la compañía: basura, cajas de cartón y a su vera un viejo conocido, ese baúl de mimbre que, como suele ocurrir con estos individuos, acaban echándose a la calle.
¡Maldición, no me quito de encima el cesterío ni por asomo! ¡Ahora, seguro que empezará a contarme su vida, me lo estoy oliendo! Parece como si de un golpazo le hubieran desencajado la bocota. Pobre, comienza a enternecerme. Me arrimo a él. En fin, qué se le va a hacer, debe de ser mi sino. Cuenta, hombre, cuenta. Silencio. Alguien alguna vez dijo: ¿No escuchas ese terrible llanto a tu alrededor, ese llanto que los hombres llaman silencio?, y no sé por qué, esa frase se me viene a los labios. No suelta prenda, así que me limito a mirarle y claudicar ante aquellas palabras¡Qué bien te echaron las teladas, rápidas pero sin prisas! -pienso-. Un cestero de los de antes, seguro, se nota su buena mano. ¿Y los mimbres? Aunque estás bastante castigao, aun conservan firme su asiento. ¿De dónde serían? ¿Cuenca? ¿Salamanca? ¿Valencia? Qué alegre debio de ser su vida allá, en los campos de donde fuese, reventando de mamá cepa para dispararse rápido al cielo acariciaditos por soles, vientos, noches y besos de gotas de lluvia. No te llevo para casa, que ya no me caben más huespedes.
Y me gustaría gritar: ¡Llevénse a este señor, que guardará sus prendas y, si le escuchan, les contará la suyas, las de artesanos, tierras lejanas y noches de acera y desolación! Pero no hay nadie, sólo silencio.
martes, 30 de noviembre de 2010
Barriles, el regalo de Isidro.
Recuerdo que una de las piezas que más me llamó la atención cuando ojeé por primera vez el maravilloso libro de Bignia Kuoni, Cestería tradicional ibérica, fué la cantimplora de mimbre (página 77) utilizada por los campesinos leoneses para llevar el vino al campo. Quién me iba a decir que, quince años después, conocería al 'último' artesano que sigue elaborando esas cantimploras - "barriles", las llaman en su pueblo- y tendría el placer de aprender con él todo el proceso de fabricación.
Isidro García comenzó a hacer barriles casi por casualidad. Hará, si no recuerdo mal, unos 25 años que, animado por el entonces maestro del lugar y en compañía suya, se fueron a un pueblo vecino a que les enseñase a fabricarlos un viejillo que los seguía haciendo. El anciano murió y el maestro marchó a Leon así que le cayó a Isidro el papel de heredero de la tradición hasta hoy.
Aquí no hay trampa ni cartón, tan sólo dos manos, una navajilla y poco más. Y mimbres, los que crecen junto a las huertas del pueblo y que Isidro poda, pela y raja cada año. A partir de ahi, paciencia y esmero. Cuarenta horas dice, por decir algo, que le llevan terminar uno. Son más, seguro. Pero no, eso no se mide; cómo se puede contar en horas lo que se escapa del tiempo. ¿Cuánto dura un pensamiento? ¿Y muchos? ¿Y los sentires que mano a mano se les hilvanan en tanto crece la espiral y se conforma el barril ? Eso no tiene tiempo y por tanto
tampoco precio. Así que Isidro sólo cobra algo simbólico, una cosa que sirve para recordarnos que nos lo está regalando. Aprovechadlo.