martes, 25 de septiembre de 2012

Villanova de Bagnacaballo

Cenábamos en un gran barracón preparado especialmente para la feria. Al fondo, sentado en una mesa esquinada, un anciano alto, delgado y con barba, acompañado de otro también alto y delgado pero sin barba que tocaba la guitarra, cantaba canciones romanescas e italianas todas las noches entre el bullicio de la mucha gente que allí nos reuníamos.
No estaban ajenos a todo pero, si te detenías a escucharlos, podían 'enajenarte'. Muy bonito.
Algunos amigos de la Asociación Ibérica de Cesteros fuimos este año invitados a participar en esta Feria que organiza el “Ecomusseo de la Civiltá Palustre” de Villanova de Bagnacavallo, un pueblecito cercano a Ravena, en la Romaña italiana. Cuatro días muy alegres e interesantes en que tuvimos la oportunidad de conocer de cerca parte de la cestería italiana de la mano de los cesteros que participaban en ella.
Otra parte y otra mano la pusieron Luigi, María Rosa y Andrea que son quienes, desde el año 1985, se han dedicado a investigar, recoger, divulgar y fundar un museo sobre las diferentes actividades que, alrededor de las plantas pantanosas de la zona, florecieron con tanta importancia en esta comarca italiana hasta hace unos años.
Impresionante la cantidad de piezas reunidas, la variedad y el empleo de los diferentes juncos, aneas, etc. Aquí hubo una verdadera 'industria' cuya materia prima eran las plantas lacustres. Bolsos, zapatos, cestos, sombreros, pero también barcas, alfombras, cortinas o construcciones para vivienda o almacén se realizaban con aquéllos materiales.
El pasado, dirán algunos, pretendiendo así enterrar en algún lugar la luz que en aquella botella o esos zapatitos ajenos al tiempo está palpitando vida y cuestionando la nuestra.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Dos en Escocia

Doble actividad en Escocia. Por un lado me invitaron al Simposium “Woven comunities” celebrado en la universidad de St. Andrews y, por otro, a un encuentro organizado por el Circulo Escocés de Cesteros con amigos canasteros de países 'celticos' venidos de Escocia, Islas Shetland e Irlanda. Interesantes conferencias en el simposium impartidas por estudiosos y/o cesteros del Reino Unido y algún forastero estadounidense o español como el que escribe. Treinta minutos son muy pocos para hablar sobre cestería española con un mínimo de rigor así que decidí pasar de eso y buscar otro tema. Relacionar las comunidades cesteras con otras, como por ejemplo las alfareras, me pareció interesante y qué mejor que utilizar para ello un objeto común a ambas actividades: los recipientes para líquidos.
Los barriles castellano-leoneses y las xerras (jarras) gallegas son un buen ejemplo de ese tipo de 'cestos' pensados para líquidos. En el primer caso, el barril, tiene una enorme semejanza técnica con la antiquísima alfarería de 'churros' como la que elaboran en Gundivós (Lugo). En el caso de las xerras parece clara la relación formal con cualquier jarra de barro. Pues en desarrollar un poco ese 'intercambio' de conocimientos, técnicas y usos entre estos dos oficios fué en lo que consistió mi charla y las fotos con las que la acompañé.
Cambio de costa: del este al oeste, de St. Andrews a West Kilbride para pasar unos días compartiendo conocimientos y técnicas de los extremos occidentales de europa. Kishies, skeklers, corozas... varias cosas sobre las manos y unos enseñándonos a otros. No sé muy bien cómo pero la paja y los juncos comenzaron a 'imponerse' sobre los otros mateiales.

Aproveché para aprender una técnica espiral que llevaba años queriendo conocer y que, entre otras cosas, empleaban en Irlanda para hacer estas preciosas cestas para las gallinas cluecas.
Ewan, venido desde las islas Shetland, se enrolló un montón y realizó dos piezas tradicionales de su tierra:
un kishie (especie de mochila de paja que empleaban las gentes de allí para casi todo) y un antiguo 'sombrero-máscara' también en paja que hasta hace un siglo más o menos, utilizaban para las fiestas de halloween por allá.
Hace unos años, recién llegado de aquéllas islas y recién aprendida la técnica, ya imparti un curso sobre kishies en Lugo pero ahora, viendo a Ewan en faena, me entraron ganas de repetirlo así que igual para más adelante programo un curso de cestería Irlandesa-Shetlandesa en Caballar y nos hacemos unas mochilitas y un sombrero pa las fiestas. Ah, y a las gallinas les hacemos unas casitas.

jueves, 23 de agosto de 2012

Cambio de fechas

Como algunos recordareis, los días 20, 21, 22 y 23 de setiembre estaban anunciados los cursos de CESTA SEGÚN TÉCNICA DE ANUDADO y SARANDA a celebrar en Caballar. Pues bien, os comunico que en esas fechas estaré fuera de Segovia por lo que los cursos se trasladan a la semana siguiente, quedando entonces programado el de la CESTA  para los días 27 y 28, y el de la SARANDA para el fin de semana del 29 y 30. Las condiciones siguen siendo las mismas y espero que estas nuevas fechas os vengan bien a los que esteis interesados. Si necesitais más información pinchad aquí o poneros en contacto directamente conmigo. Confío en que algunos, al menos, nos veamos a finales de setiembre con estas preciosas piezas y esta interesante técnica entre manos.

viernes, 3 de agosto de 2012

1 cC, primeros cursos en Caballar

La cosa comenzó con la llegada de la “sección euskalduna”: Iker, desde tierras vizcaínas, fue el primero en aparecer. Más tarde, los astures Susana y Carlos y, finalmente, desde las proximidades segovianas, Mª Angeles y Maruja. Dos días cosiendo paja con los solos acontecimientos de la salida al campo para aprender a preparar las zarzas de cosido y las paradas para comer podría parecer que obligan al aburrimiento pero..., no es así, al menos en mi experiencia nunca lo ha sido. El movimiento rítmico de las manos va conformando y 'alimentando' algo más que un cesto (de paja o de lo que sea) y eso, a poco que uno observe y se deje observar, lo pilla. Pero mejor tal vez no ser demasiado conscientes de ello no vaya a ser que lo estropeemos, así que, una vez visto como el que no lo ve, ver cómo las conversaciones, al pairo de las manos fluyen, se animan, se serenan, se silencian o se trasforman en risas. Y pasan veinte o ventitantas horas como si nada. Recuerdo aquella vieja historia que decía que hubo una vez, en un monasterio, un monje que se fue al bosque a meditar y cuando volvió habían pasado un montón de años en lo que para él habían sido unos instantes. Pues bueno, parece que esto del tiempo, el que se mide y el que no se puede medir, si que da para meditar...sin tiempo.
Pero el de los relojes marcó su hora, y el viernes a la noche hubo cambio de tercio; a sus tierras retornaron astures y euskaldún para, desde los madriles, acudir a tomar el relevo Adri que el sábado por la mañana se reuniría con sus compañeros de curso: Raul y Eugenia, del mismo Caballar, y Maruja y Mª Ángeles que repetían. Dos cestas de huerta nada menos se hizo cada uno al son de otros ritmos, el del mimbre y su inquieto caminar. ¿Con paja y mimbres se anda el camino (cestero)? No sólo, desde luego. Pero con ellos hemos comenzado en Caballar. Por allá andaban unos y otra, ondeando en los campos como mano que te saluda al paso. Y de la mano los tomamos para recoger y tejer una poquita paja y unos cuantos mimbres en los primeros cestos que se hacían en Caballar después de tántos años en que la costumbre, según los más viejos de los vecinos nos contaron, se interrumpió.

miércoles, 25 de julio de 2012

Barrilito

Y de pronto vas y te enamorisqueas esta noche. De un barril nada menos. Podía haber sido esa cortinilla de gasa blanca que balancea la brisa en la ventana quien te sedujera, pero no, ha tenido que ser este barril. Ni barril, barrilito, ya ves, en una mano te cabe de tan pequeño, ¡que es que casi ni para vino vale! Igual es por eso por lo que te has prendao de él. Redondito, achatado, que parece una tortuguita con las patas recogidas y la cabecilla olisqueando algo ahí delante. Tan tierno tu y tan tonto yo que sólo se me ocurre cogerte y acariciarte y abrazarte, y...yo qué sé. “Mi padre los traía de Valladolid, que es donde los hacían”, me contó Tomás, el amigo que me lo ha regalado. A saber las vueltas que diste hasta llegar aquí viejito y maltrecho como estás. Pero mira, que no quiero saber tu historia, que así sin más te me haces joyita suave de mimbre sobado y paja vieja entre estas manos y a vueltas de palparte me las estás deshaciendo. “¿Quieres dormir conmigo esta noche?” Claro que sí bonito. Y ni mu más, que toda ella sean ya mis caricias y algo más grande, tu dejarte acariciar.

miércoles, 11 de julio de 2012

De vallas

Ésta va de vallas en Valladolid, que era de lo que trató el curso que la semana pasada tuvimos organizado por CEARCAL. Y ¡vaya la que montamos! Que si empezamos por hacer unas pequeñas en lo alto a fin de cumplir con la idea: aterrazar con muretes de mimbre y castaño un terreno desnivelado a fin de poder poner tierra y plantar sin que el agua arrase con ambas cosas. Que si se nos ocurre que las siguientes terrazas sean un poco más altas y con formas sinuosas. A la tercera serie ya no son sólo más altas, también dejan huecos en el tejido abriendo así la posibilidad de que sirvan para que en su momento algunas plantas asomen y cuelgen por ellos.
(Pincha en la foto si quieres ver más. More pictures clicking on the one on top. Otras también pinchando aquí)
Y ya se nos va la pinza y en las siguientes series aparecen espirales, contra-terrazas, formas en definitiva que no sólo juegan a servir para algo concreto sino que en conjunto ofrecen un entramado de líneas-vallas que varía su dibujo con sólo cambiar un poco la perspectiva. Pasamos calor trabajando, así que recurrimos a sandías o tintitos de verano ocasionales para sobrellevarlo. Alguno añoró esa amaquita bajo el árbol que tiene en su finca y con la que ponía los dientes largos a los demás pero entre risas y buena disposición la construcción se llevó muy bien. El hecho de no tener un proyecto cerrado, normalmente ayuda y este caso no fue una excepción. La libertad a la hora de construir, improvisar o reparar errores cometidos te sorprende tomando decisiones y soluciones que abren vías no previstas y que a su vez llevan a otras en un proceso que atisbas sin fin. Pero tienes que parar, es ley ¿de vida?, y paras...o más bien, haces que paras. Enhorabuena a Ikerne, Alain, Monse, Belén, Miguel, Isabel y Rubén por la construcción y por pasarlo tan bien juntos. Agradecimientos de nuevo a CEARCAL por facilitar y acoger estos experimentos.

martes, 26 de junio de 2012

Cursos de cestería en Caballar (Segovia) - Verano. Otras tierras, otros mares.

OTRAS TIERRAS
Después de pasar treinta años viviendo en Galicia, los azares de la vida me han llevado a recalar en Caballar, un hermoso pueblo de la provincia de Segovia, y continuar aquí y desde aquí con las cosas cesteras que sin saber muy bien por qué uno se trae entre manos desde hace el tiempo suficiente como para caer en la cuenta de lo que decía el tango ...que veinte años no es nada...  
Rodeado de árboles, monte bajo y riachuelos, en Caballar dos son los cultivos predominantes: las hortalizas en las zonas más húmedas del pueblo, y los cereales en las tierras más llanas y secas que se abren camino de Turégano. Esas son las razones por las que me ha parecido apropiado iniciar los cursos de cestería aquí con dos cestas que hacen referencia a esas características: la cesta de la huerta y el escriño. La primera, elaborada en mimbre, es además un recuerdo a los cesteros que, según dicen, en otros tiempos proliferaban en este pueblo y cuyo rastro se puede ver en las viejas mimbreras que aun crecen junto a los riachuelos. Programar un curso de escriños -que como sabéis se fabrican con paja de centeno y tira de mimbre o de zarza- es casi un deber cuando uno ve los inmensos campos de cereal que justo en estos momentos se preparan para la siega, y más aún cuando has comprobado que estas piezas tan hermosas y tradicionales en Castilla apenas ya se elaboran.

OTROS MARES 
Como contraste al primer curso y a esos cestos tan enraizados en tierra, los otros dos cursos de verano que propongo se dedicarán a la cestería del mar.
Y es que, cuando ves ondear estos inmensos campos de trigo o cebada descubres otros mares, estos de tierra adentro que, inmediatamente y por el reflejo de sus olas, te llevan a los otros y a las otras, a los de las costas y sus agüitas saladas, así que te dices, pues vayan estas cestas por los otros mares, por los que allá por las costas quedan y por los que aquí secos se balancean y los recuerdan.

PROGRAMA DE CURSOS julio y setiembre/2012

1- CURSO DE FABRICACIÓN DE ESCRIÑOS 
Los escriños son unos cestos en forma de campana invertida y de diferentes tamaños que se empleaban en Castilla para guardar cereales y legumbres fundamentalmente. Se fabricaban en paja de centeno cosida en espiral con tira de mimbre o de zarza. Esta técnica del cosido en espiral es una de las más extendidas por el mundo, probablemente de las más primitivas sino la que más y muy versátil en su empleo pudiéndose realizar con ella muy diferentes piezas tanto tradicionales como de nuevo diseño. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

Programa: Introducción a la cestería de paja a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de paja de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa.Visita al entorno para reconocer sobre el terreno las distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de los materiales: fabricación de la tireta de mimbre y de la tireta de zarza. Elaboración de un escriño con su borde (cairel) característico.
Docente: Carlos Fontales 

Fechas: 26 y 27 de julio 
Horario: De 10 a 13:30 y de 16 a 20:30 
Numero de alumnos: Mínimo 3, máximo 6. 
Lugar: Caballar (Segovia). 
Precio del curso: 160 € incluyendo materiales, desayunos, comidas y cena (sencillas). Si participas en los dos cursos de julio tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  


2- CURSO DE FABRICACIÓN DE CESTA DE LA HUERTA EN MIMBRE 
En este curso los alumnos elaborarán una tradicional cesta redonda de mimbre destinada a la huerta o cualquier otro fin que se desee. La técnica empleada será la de fondo en cruz, tradicional en toda Castilla y que una vez aprendida, ofrece la posibilidad de emplearse en multitud de cestos y otros objetos lo que la hace especialmente atractiva para cualquier interesado en cestería tanto tradicional como de nuevo diseño. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

 
Programa: Introducción a la cestería de mimbre a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mimbre de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación del mimbre. Elaboración de cesta. 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas: Días 28 y 29 de julio 
Horario, nº de alumnos, lugar, precio del curso: Idem al anterior. 
Si participas en los dos cursos de julio tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  

3- CURSO DE FABRICACIÓN DE CESTA SEGÚN TÉCNICA DE ANUDADO 
Este tipo de cesta la elaboraban principalmente los marineros de la Costa Brava empleándose para el acarreo de pescado. La técnica empleada, de nudo, es muy usual entre todos los pueblos de las costas del Mediterráneo para la elaboración de nasas. Es una técnica tipicamente marinera, muy hermosa y debido a su fortaleza muy apropiada para emplearse, entre otras cosas, en algo tan alejado en principio de la cestería como es la construcción. No son necesarios conocimientos previos de cestería para realizar este curso.

Programa: Introducción a la cestería de mar a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mar de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de materiales. Elaboración de cesta. 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas : Días 27 y 28 de setiembre 
Horario, nº de alumnos, lugar, precio del curso: Idem a los anteriores. 
Si participas en los dos cursos de  setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.   

4- CURSO DE FABRICACIÓN DE SARANDA 
La saranda  es una enorme bandeja tradicional de Guardamar (Alicante) empleada por las pescaderas ambulantes para llevar el pescado en venta por el pueblo. La técnica empleada, igual que en el caso anterior, es la de anudado si bien la realización de la saranda tiene características que la diferencian de la cesta. 
Programa: Introducción a la cestería de mar a través de una pequeña charla acompañada de fotografías y un recorrido por la colección de cestas de mar de que dispongo. Además, los alumnos podrán consultar bibliografía cestera en la biblioteca de la casa. Visita al entorno para reconocer sobre el terreno mimbreras y distintas plantas silvestres cesteables. Preparación de los materiales. Elaboración de saranda de tamaño mediano.

 
Docente: Carlos Fontales 
Fechas: Días 29 y 30 de setiembre. 
Horarionº de alumnos, lugar, precio del curso y condiciones de pago: Idem a los anteriores.
Si participas en los dos cursos de setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €.  

MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
Contacto: Carlos Fontales. Email: carlosfontales@gmail.com. Teléfono: 617745508 
Alojamiento: Los alumnos que se desplacen desde lejos pueden alojarse en mi casa durante los días del curso sin incremento en el precio (tendrán que traer sábanas o saco de dormir, y toalla). Para quien lo desee Caballar dispone de magníficas casas de turismo rural  donde alojarse. 
Condiciones de pago: Veinticinco por ciento del importe al confirmarse el curso y el resto el día de inicio. Si participas en los dos cursos de julio o de setiembre tendrás un descuento de 30 € siendo el importe total de 290 €. 
*Ruego a los interesados en participar en los cursos 2, 3 y 4 se inscriban al menos diez días antes del inicio ya que tengo que confirmar su celebración para poner el mimbre en agua. 
 
English version by Nacho Gil

TRADITIONAL SPANISH BASKETRY WORKSHOPS SUMMER 2012
1- Escriños 
Traditional coiling baskets from Castilla made of rye straw and bramble or willow split. Dates: July 27 and 28. (Picture 1 in Spanish version).
2-Basket for the orchard made on wicker with Catalonian border of three cords.
Dates: 28 and 29 July. (Picture 2 in Spanish version).
3-Basket manufactured with technique of traditional fish trap from Costa Brava (Catalonia).
Dates: 20 and 21 September. (Picture 3 in Spanish version).
4-Saranda.
Traditional Tray from Guardamar (Alicante) made according to manufacturing technique of Mediterranean fish traps. Dates: 22 and 23 September. (Picture 4 in Spanish version).
Teacher: Carlos Fontales. 
Place where the courses are given: CABALLAR, a small and beautiful town located 30 Km away from the city of Segovia and 120 Km from Madrid (Spain). 
Schedule of all courses: 10 to 13:30 and from 16 to 20:30. 
Number of students: Maximum 6. 
Price: 160 € per student and course. This price includes materials, lunch, breakfast and basic dinners. Students who are coming from distant places could sleep in my home if they wish with no increase in price. These will have to share rooms and bring blankets or sleeping bags and towels. In case of willing alternative accommodation, Caballar has several rural tourism houses highly recommended. 
Payment conditions: 25 percent of total amount on confirmation of the course and the rest the starting day. More information and registration: carlosfontales@gmail.com. Tel: 0034 617745508 . http://carlosfontales.blogspot.com

jueves, 21 de junio de 2012

Cairel

No tendría por qué hacer referencia a nada, cairel, la palabra en si ya es preciosa, pero además es el nombre de un borde que no le va a la zaga en hermosura, el de los escriños castellanos. No siempre uno se encuentra en cestería popular con terminologías especificas para sus técnicas y tal vez por eso te sorprende aun más un nombre tan bonito como éste. A ver si mis amigos 'lengüaraces' o 'lingüistas', como prefieran, le encuentran origen o relación a la palabrita.
Acindino es otro nombre -lo más que me atrevo ahora a comentar es que es raro-, en este caso el propio de un escriñero que visité hace unos días en el norte de Palencia. No se puede decir que sea el último (“el último no llegó”, escuché un día en la cola de una panadería cuando alguien preguntó “¿quién es el último?”) pero seguro que de los pocos que aún siguen haciendo estos cestos de paja tan habituales antes en los pueblos de Castilla. Con forma de campana invertida y en muy diferentes tamaños se empleaban para conservar todo tipo de legumbres y cereales: las virtudes térmicas y de aislamiento de la paja son impresionantes, especialmente cuando se trabaja cosida en espiral. El padre de Acindino ya era escriñero y hasta que emigró a los ventitantos años al País Vasco él también hacía escriños; hace unos años, jubilado y de vuelta al pueblo retomó la actividad. “Coso con tira de mimbre porque los cestos quedan más fuertes que si coses con zarza”, y es verdad, me lo muestra apretando uno tras otro dos escriños, uno cosido con mimbre y otro con zarza.
Pero el escriñero no se queda sólo en los escriños sino que, con igual técnica, materiales y buen hacer, realiza cestas, colmenas, lámparas o paragueros. También repara piezas antiguas: “mira estos”, me dice, enseñándome dos enormes escriños viejos, “son de Alava o Navarra, por allí los hacían así, con zarza y un cosido mucho más abierto”. Sorpresa para mí, no tenía noticia de la fabricación de cestos de paja por el País Vasco así que ahí va la información para los amigos euskaldunes, a ver si encontráis más por allí. Acindino tiene que marchar y yo también, no hay tiempo de que me explique detenidamente cómo trenza el cairel pero quedamos en vernos en otra ocasión con menos prisas para seguir desentrañando cosas de los escriños y su borde. Otra vez en el coche, otra vez camino de no sabes dónde -¿importa?-; otra vez acompañado de conversaciones, imágenes, manos, olores, palabras...cairel, Acindino, escriños, voces y cosas que tánto más resuenan cuanto más atrás van quedando.

miércoles, 13 de junio de 2012

Curso de vallados en mimbre y castaño.

Os anuncio que entre el 2 y el 5 de julio impartiré en las instalaciones de CEARCAL (Valladolid) un curso sobre fabricación con mimbre seco y castaño de vallas, aterrazamientos, jardineras, cercados de huertos, etc. Este tipo de construcciones se han venido fabricando tradicionalmente por agricultores de toda Europa de manera más o menos rústica pero actualmente, utilizando técnicas de trabajo cestero y nuevos diseños
se aplican a jardines, huertos, aterrazamienos, etc., con la ventaja, sobre otros tipos de vallados, de que, además de su belleza, el material está al alcance de cualquiera, la fabricación es fácil y rápida y una vez agotados pasan a integrarse en el terreno sin contaminar.
El curso tendrá lugar en los terrenos de CEARCAL y emplearemos distintas técnicas a fin de que los asistentes dispongan de recursos apropiados a cada lugar a la hora de realizar estas construcciones. El plazo de inscripción está abierto (pincha aquí) y os animo a que los que esteis interesados (varios ya me lo habeis comentado) os apunteis lo antes posible porque el mimbre debe de prepararse con 10 días de antelación y para ello debemos saber que contamos con el número de alumnos necesarios para realizar el curso. Gracias.

domingo, 3 de junio de 2012

Construcción en Otaza

Entre el 24 y el 27 pasados tuvimos un curso de construcción con mimbre con un grupo de amigos de la Asociación Garaión Naturartea (Otaza, Ozaeta. Alava. garaionaturartea@gmail.com). Se trataba de edificar un lugar que sirviera, entre otras cosas, para reunirse a la hora de hacer las asambleas, modo en que aquí se trata lo que haya que tratar. La intención era realizar ahora la primera mitad con mimbre seco y dejar para el invierno la otra parte. Allá nos juntamos un montón de gente que iba y venía y, dado que el ritmo de la construcción fué tan fluido y alegre, cosa que recordaba a los antiguos trabajos comunitarios que se realizaban en el campo, he intentado huir de la narrativa y, como mejor he sabido, trasladaros algo de lo ocurrido utilizando una escritura más rítmica y 'popular', hasta algo rapera también podría ser, como esta que ha continuación va.

Mimbre al pantano
cuatro metros de largo
diez días estuvo
y quedó empapado.

Si le entró el agua
si el seco se le secó
una duda en la mano
vibra sin solución.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Gente de riesgo
desnuda quedó
y a la deriva de mimbres
a nado se lanzó.

Otros en tierra
cargaban furgón
que caminito adelante
a casa nos llevó.

Zanja en prado,
mimbres enfilados,
unos labraron,
otros van hincando.

Y llegada la noche
ojos asombrados
descubren enfrente
de varas bicho raro.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

Corrieron los mimbres
de montón en montón
dejando rastro
de cimiento y sudor.

Apretaba Apolo
fría agüita brotó
de manguera y a gritos
cada cual la abrazó.

Se alzaron columnas,
se doblaron arcos,
andamios montamos
por alcanzar los altos.

Cayendo la noche
cinco agotados
contemplaban de nuevo
el monstruo armado.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Llegó la hora
de los mimbres tejer
sin otra regla
que la de no entender.

Giran, se enredan,
trepan, caen,
donde pueden pasan,
donde no también.

Es el tejido
del azar y el placer
que encuentra caminos
siempre por hacer.

Y si una duda
te asalta al bies
al bies te doblas
y desdoblado la ves.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

Hay una sombra
al pie de un manzano
que pide, “amigos,
si me hacéis un banco”.

“Hermana sombra
allá que vamos
sea tu ruego
luz de estas manos”.

Zanjita, palos,
mimbres trenzados
y al tope tabla
de cuerpo de castaño.

Ya hay banco
ya hay sombra
ya un cuarto de esfera
de mimbre se ha alzado.

Y ríes tu
y río yo
y al paso, lo que pasa,
se nos escapa a los dos.

Es el desfile
de amigos y allegados
de fotos y comidas
de adioses y abrazos.

¡Nos vemos!
¡No te vi!
¡Hasta la vista!
¡Te veré!

Y cuando ya de ver dejas
y miras alrededor
de las calladas cosas
escuchas su voz.

Que ese palito seco
al borde de tu zapato
nada espera
estando a tu lado.

Y le dicen luna
y le dicen sol
y lo que uno alumbra
del otro huyó.

(Más fotos pinchando aquí. More pictures clicking here)

miércoles, 16 de mayo de 2012

Suspiro

Un suspiro. Te despiertas una mañana y te encuentras con que todo eso ha sido un suspiro: estar paseando hace 8 años por Guardamar y descubrir la saranda a través de una saranda aparcada encima de un
carretón a la puerta de la pescadería y de una vieja imagen en una exposición del museo del pueblo.
Fotos y olvido. Reencuentro, años más tarde, con este pueblo y con el 'bandejón', escuchando cómo un viejo marinero te pone al corriente de su uso y de quién los hacía. Curiosidad y deformación profesional: te pones a buscar al personaje. Descubres que se llama Manuel “el coxo” y que vive en Sta. Pola.
Pateas el puerto preguntando a los marineros. Localizas dónde vive. Llamas y llamas a la puerta y no hay respuesta. Un año tras otro hasta que un día -¡premio!- te la abren y el mundo de la saranda aparece de manos de quien tanto sabe de ella.
Manuel te cuenta, te enseña (sobre esto ya hablé en entradas anteriores: *, **, ***) y le prometes hacer una y mostrársela. Seis meses después vuelves a Guardamar y te pones a ello, poco a poco, rato a rato,
disfrutando de ir haciendo saranda en el patio o en el mar hasta que, una vez hecha, te sorprendes, como
ocurre siempre, con que tienes ante los ojos a un desconocido, algo, una cosa ahí que nada tiene que ver con lo que hacías ¡¡???!!
Y se la llevas a Manuel, y atiendes a su mirada y palabras cuando se la muestras, y sonríes ante su perplejidad porque adivinas que se esperaba una cosa horrible y descubre que está bastante bien para ser la primera (no es vanidad, tan sólo oficio).
Y charlas con él, y te enseña otros cestos, y los fotografías, y “los haré”, le dices. Y abrazos, y “hasta la próxima”. Y, toda la historia, un suspiro, como el que sin dar cuenta se te escapa entre los labios al respirar. Y te preguntas, ¿suspiro y labios de quién? Y no sabes.

English version by Nacho Gil
Sigh
A sigh. You wake up one morning and find that all this has been a sigh: Wandering around Guardamar 8 years ago and find out ‘the Saranda’ through a saranda over a wheelbarrow parked at the door of the fish shop, and from an old photo in an exhibition. Pictures and forgetfulness. Reencounter, years later, with this town and the ‘large tray’, listening how an old sailor puts you up to date about its use and who made them. Curiosity and professional obsession (1): You start looking for the character. You find out that it is called Manuel ‘el coxo’ and lives in Santa Pola. You go through the seaport asking to sailors. You find where he lives. You knock and knock at the door but there’s no answer. Year after year until one day –the reward!- the door is open to you, and the world of the Saranda appears from the hands of that who knows so much about it. Manuel tells you, teaches you (I already talked about this in previous posts) and you promise him to make one and show it to him. Six months later you come back to Guardamar and put yourself into matter, little by little, from time to time, enjoying of making a saranda in the backyard or at the sea until, once made, you are surprised, as always happens, with the fact that you have a stranger before your eyes, something, a thing there that has nothing to do with what you were doing???!! And you take it to Manuel, attending to his eyes and words when you show it to him, smiling at his perplexity when you guess that he expected a horrible thing and discovers that it is fairly well done (it’s no vanity, just only craft). And you speak with him, and he shows you other baskets, and you take pictures of them, and say to him, “I’ll make them”. And hugs, and “until the next one”. And the whole story, a sigh, like one that without realizing, escapes you between your lips when breathing. And you ask yourself: whose sigh and lips? And you don’t know.
(1) Deformación profesional: an obsession with work and work related matters, and a tendency to view everything from a professional point of view. (Diccionario Espasa inglés-español)

jueves, 3 de mayo de 2012

Costillas y celtas

Parece el menú de un restaurante en el que de postre te invitaran a fumar (en la calle, supongo) pero se trata del curso que tuvimos el fin de semana pasado en Valladolid organizado por CEARCAL. La intención era hacer dos cestas bien diferentes, una según la técnica de costillas y la otra, una bandeja de nudo celta, que tiene mucho que ver con la manera en que se hacen las cestas de lazos. Había ganas por parte de todos, alumnos y profe, eso hizo que las cosas fueran muy bien y que, hasta de los enredos mentales que ocasiona la bandejita de marras, salieramos salvos y contentos (pincha aquí para ver más fotos del curso).
A través de este Centro de Artesanía estoy teniendo la oportunidad de acercarme a alguna gente de Castilla interesada en cestería y confío en que encuentros como estos y los que otros realicen ayuden a que más personas se acerquen al oficio y puedan descubrir que detrás de un nombre, 'cestería', hay muchas cosas nombrables e innombrables (y no me estoy refiriendo a menús). Que la cestería no acaba en la fabricación de cestos es algo que los que andamos en ello damos por hecho pero que continuamente hay que hacer llegar a los demás. La técnica empleada en fabricar una cesta de costillas puede trasladarse a la construcción de una bóveda enorme; un nudo celta en mimbre puede ser un pendiente, o dejar el mimbre y hacerlo con un cable reciclado de teléfono, por ejemplo. En fin, no me voy a enrrollar con las infinitas posibilidades que ofrecen unos materiales, unas técnicas e incluso unos objetos que vistos y tomados sin encasillamientos ni prejuicios están más o menos al alcance de cualquiera y libres en gran medida del peso y esclavitud de los dineros. Ojalá que mucha gente pudiera encontrar en la cestería un recurso para ayudarse económicamente a sobrevivir (el mero hecho de hacerse algo ya significa no tener que comprarlo), es dificil, pero si descubrir, inventar y hacer cosas a partir de este oficio no suele dar dinero lo que si que hace es enriquecer, y eso no tiene precio.

sábado, 21 de abril de 2012

York

Cada año, la Basketmakers´ Association, organiza unos cursos de primavera en la ciudad de York (Inglaterra) y este año los invitados a impartirlos fuimos: Felicity Irons, Ane Lyngsgaard, Hilary Burns, Anna King y el que escribe. Felicity impartió uno sobre el trabajo con juncos; Ana trabajó con el mimbre en la elaboración de 'petticoat' cestos (algo así como cestos 'enagua'); los alumnos de Hilary elaboraron, también con mimbre,  un par de cestos tradicionales ingleses; los de Anna King se dedicaron a realizar pequeños objetos en la técnica de espiral y mi curso trató sobre la técnica empleada por los pescadores mediterráneos en la elaboración de nasas. Junto a esto, conferencias y vida en común entre todos los participantes durante los cuatro días que duran los cursos y que se celebran en una escuela de la ciudad, la Mount School. Una experiencia muy interesante, muy bien organizada y en la que, ademas de las clases, se comparte mucha información y amistad.
Hacer una nasa con esta técnica de anudado requiere bastante tiempo y por eso desde el primer momento previne a los alumnos sobre la dificultad de acabarla en cuatro días. No hubo problema, la mayoría de ellos estaban especialmente interesados en aprender la técnica y no pasaba nada si la pieza no se acababa. Decidimos empezar por fabricar un pequeño cesto con el fin de que ejercitarnos en el anudado y así no sumar esa dificultad a la que trae conseguir las formas de la nasa, especialmente las de la 'gambina', una nasa pequeña pero complicada de realizar bien en un primer curso. La idea funcionó tan bien que dos alumnas quedaron encantadas con el cesto y decidieron continuar haciendo otro y dejar de lado de momento la gambina.
El resto puso empeño en la nasa pero como era de preveer no pudo acabarla, tan sólo, Leilah, una de las alumnas, lo consiguió. En cualquier caso, todos quedamos muy contentos de la esperiencia y desde aquí saludo a todos mis alumnos (Mary, Eddie, Kathryn, Bunty, Ruth, Mieke, Lorraine y Leilah) por su gentileza, paciencia con mi mal inglés y buen trabajo, confío en que esta técnica les de mucho juego cestero.
La semana del 9 de abril podría decir que 'inauguré' mi nueva residencia y taller en Caballar (Segovia) con un taller particular para dos alumnas muy interesadas en la cestería y que por diferentes motivos necesitaban un curso intensivo. Lo fue, y muy agradable e interesante contar con su estancia en el nuevo taller. En las próximas semanas iré elaborando un calendario de cursos a impartir en Caballar del que iré informando en este blog. Me sería de mucha utilidad que los que estéis interesados en recibir algún tipo de curso y/o en algunas fechas en especial me lo hagáis saber con el fin de reunir información e intentar hacer un programa que os resulte interesante. Muchas gracias.

English version by Nacho Gil
York
Every year, the Basketmakers Association, organizes some spring courses in the city of York (England) and this time the people invited to teach them were: Felicity Irons, Ane Lyngsgaard, Hilary Burns, Anna King, and he who writes this. Felicity gave one about the work with rushes; Ane worked with wicker on preparation of ‘petticoat’ baskets; the Hilary students, also with wicker, made a pair of traditional English baskets; those of Anna King were engaged to make small objects in the spiral technique, and my course it was about the technique used by Mediterranean fishermen in the elaboration of fish traps. Joint with this, conferences and common life among all participants during the four days that last the courses and which take place in a school of the city, the Mount School. A very interesting experience, very well organized and in which, besides the lessons, we share plenty of information and friendship. Making a fish trap with this technique of knotting requires a long time and that’s why from the first moment I warned my students about the difficulty of finish it in four days. There was no problem, most of them were especially interested in learning the technique and it was ok if the piece couldn’t be finished. We decided to start by making a small basket in order to practice on the knotting and thus not add up this difficulty to that which brings achieving the forms of the fish trap, especially those of the ‘Gambina’, a kind of small fish trap, but complicated to be well done for a first course. The idea worked out so good that two female students were delighted with the basket and decided to continue by making another and set aside the ‘Gambina’ for the moment. The rest of the students put effort into the fish trap, but as it was foreseen they couldn’t finished, just only Leilah, one of the students, she succeeded. In any case, we all remained very happy with the experience and from here I greet all of my students (Mary, Eddie, Kathryn, Bunty, Ruth, Mieke, Lorraine y Leilah) for their kindness, good work, and patience with my bad English, I trust that this technique will give them a lot basket-maker play. The week of April 9th I might say that ‘I opened’ my new home and workshop in ‘Caballar’ (Segovia), with an especial course for two female students who were very interested in basketry and for different reasons they needed an intensive course. So it was, and very pleasant and interesting to have their stay in the new workshop. In the next weeks I will arrange a schedule of courses to be taught at Caballar, of which I will report in this blog. It will be very helpful to me that those of you who are interested in taken any kind of course and/or in any particular date, let it me know in order to get the information together and try to fix a program that you all find interesting. Thanks a lot.

miércoles, 4 de abril de 2012

Curso en Valladolid

Primavera cursillil, último fin de semana de abril en Valladolid (CEARCAL). Curso de iniciación a dos técnicas de cestería de mimbre: Lazos, en la que realizaremos una cesta que a falta de mejor nombre he bautizado como "celta" por su semejanza con los dibujos de esa tradición.
Y Costillas, técnica no muy estendida entre la cestería popular española (tan sólo en las zonas pirenaicas y País Vasco se encuentra o encontraba bien asentada) pero muy interesante y versatil por sus diferentes aplicaciones en formas y materiales. Este curso lo tengo anunciado desde hace tiempo en este mismo blog en el apartado de la derecha pero como ha habido bastante gente que me pedía fotos sobre las piezas para hacerse una idea de lo que se iba a hacer, pues lo anuncio aquí también con sus dos fotos para los que lo pedíais o querais ver. Ánimo que quedan pocas plazas y pienso que el curso os interesará. Contacto y más información: http://www.cearcal.com/formacionb.php?id=489

lunes, 12 de marzo de 2012

Igorre

Es un gustazo llegar a un lugar donde tienes un amigo y volver de él con 12 o 13 más gracias a los cestos. Iker consiguió organizar un curso en Igorre (Vizcaya) y saltó la sorpresa cuando a los pocos días de anunciarlo ya tuvimos que cerrar el cupo porque no había lugar para más de 10 o 12 alumnos y el número de interesados se había disparado. La intención era iniciar a los asistentes en la cestería de láminas, probablemente la más generalizada en Euskadi pero que en la actualidad está desapareciendo como en todas partes. No está mal, pensaba, lo de resucitar muertos, o al menos agonizantes, aunque no sea más que para fastidiar a quienes los tenían sentenciados, en este caso nadie en concreto sino un mundo que se empeña en eliminar cuanto no se traduce en monises.
Empezamos por sacarlo de la UVI con la proyección de un video en que intentamos revivir, a través del trabajo de un cestero tradicional, el proceso de elaboración de estos cestos desde el principio, es decir, desde que se va al monte a cortar la madera. La tecnología encargada de realizar esta primera terapia de choque a través del recuerdo, el proyector y el ordenador, nos la jugó un poco al principìo (tal vez estaba compinchada con el enemigo, al fin y al cabo la ha inventado más o menos él) pero con un poco de paciencia aprovechamos su hartazón de tanto ordenar y ser ordenada para llevarla a nuestro terreno y que nos ayudase en nuestra actividad subversiva. A mi me parece que al final se lo pasó bien y que cualquier día deserta y se pasa al bando de los desordenadores sin proyección.
Una vez despierto y desentubado el agónico, pero aun en la sala del hospital, vino la cariñosa tarea de desentumecerle las carnes con agüita fresca: la madera de castaño comenzó a volverse flexible y moldeable, revivía. Continuamos por reconstituirle el cuerpo entretejiendo primero la estructura de las costillas para pasar después a tejerle finamente las tramas que dan forma al cuerpo. Cesto comenzaba a recuperar forma, asomaban destellos de sonrisa entre las grietecillas de su entramado. Buen momento para dejarle descansar y coger fuerzas hasta el día siguiente entre los brazos de su buena amiga agua.
Nos lo encontramos a la mañana siguiente fresco, dispuesto a ponerse en nuestras manos para dejarse acabar de reconstruir. No había que precipitarse así que, con calma y tacto, haciendo y deshaciendo cuando era necesario se le fueron dando los retoques apropiados para que pudiera abandonar el hospital. Nueva noche en agua, necesitaba su abrazo.
Y al tercer día resucitó. Sí, el aire libre, el sol, el viento, el fuego, las nubes le esperaban y fue una alegría llevarnoslo al campo y pasearle entre todos ellos mientras le imprimían su toque final. Corre libre cesto entre las manos de los amigos que lo volvieron a la vida buena, entre los corrales, huevos, cocinas o pajares por los que viaja y viajará como siempre hizo. Lo hemos pasado bien, cesto nos ha enseñado mucho, al fin y al cabo, como él, nosotros también somos cosas entre las cosas y su revivir es el nuestro. Qué curioso, uno se encuentra de pronto con que hay días agotadores que no cansan y encima, para mayor alegría y sorpresa, uso a la noche para soñar y no dormir.

domingo, 4 de marzo de 2012

Bordes

La Aftenskole de Odense (Dinamarca) es, probablemente, una de las escuelas de cestería europeas más interesantes en la actualidad gracias a la buena orientación y programación de actividades que Jette Mellgren y Jan Johansen le llevan dando desde que la crearon. Aquí tiene cabida y se le da igual importancia a todo, desde lo tradicional hasta lo más innovador, consiguiendo así que el interés y conocimientos sobre esta actividad crezca y se enriquezca un montón tanto entre los que nos dedicamos más o menos "intensivamente" a ello como entre los que no. La verdad es que es un placer siempre venir a realizar actividades a esta escuela y gozar de la amistad de Jan y Jette.
Este fin de semana he estado participando aquí en unas jornadas de cursos breves (tres horas cada uno) y de temas muy especificos. También estaban impartiendo cursos amigos como Tim Johnson, Anne Mette Hjømholm o Steen Madsen. A mi me ha tocado hacerlo con dos talleres referentes a bordes: "catalán" y "gallego" o de "paxe" (los titulé así a falta de nombres mejores). No me resultaría nado raro que, en manos de los cesteros de por aquí, dentro de poco nos los encontrásemos exibiendose en cestos muy diferentes a los que suelen rematar, algo, por otro lado, interesante.
También tuve que preparar una charla sobre ese mismo tema: "bordes", lo que me llevó a darle vueltas a la cosa.Casi al borde de desistir, pese a la hermosura de algunos bordes, pensando que sería un poco borde por mi parte estar hora y media bordeando el aburrimiento de los asistentes me encontré con que podía no tener que ser así al caer en la cuenta de que borde no equivalía a remate y que por tanto se abría la puerta a muchas otras cosas. Tanto se abrió que entraron incluso graneros, horreos o pallozas con tejado de paja u otros materiales vegetales ya que también estas construcciones tienen bordes y remates (qué otra cosa son si no los tejados?), están realizadas (al menos en parte) con fibras y además de tal manera que, en muchos casos, casi la única diferencia con los cestos estriba en las medidas.