Muy pocos quedan ya que sepan hacer una coroza y son muy mayores. ¿Coroza? Sí, ese atuendo que parece sacado de la noche de los tiempos y que podeis ver en la fotografía. Con él, hasta hace sólo unas decenas de años, pastores y labradores de Galicia y norte de Portugal se cubrían de fríos y lluvias. Casi un milagro que haya llegado hasta hoy, no sólo como pieza, sino en el saber hacer de algunos campesinos perdidos, normalmente, en las sierras más apartadas del noroeste peninsular. Y ahora, esta 'joya', este conocimiento desaparece sin que a nadie o casi nadie parezca importarle.Hace unos años impartí un curso sobre corozas, fué bien, pero habría que hacer más, bastantes más; y recoger, si aun estamos a tiempo -no es suficiente con lo que, en su momento, pude incluir en mi libro-, todos los testimonios posibles de aquellos que todavía sepan fabricarlas. ¿Por qué? No sé, ¿hace falta saberlo? Agradeceré cualquier información que me podais facilitar sobre gente que aun recuerde hacerlas o tenga alguna, etc.









